12 de julio 2002 - 00:00

Pelea en el gobierno por aumento en jubilaciones

La ministra de Trabajo, Graciela Camaño, anunció ayer que puso a la firma de Duhalde un decreto que aumenta la jubilación mínima de 150 a 200 pesos. La funcionaria fue más allá y afirmó que "seguramente la semana próxima será firmado junto con el incremento salarial de 100 pesos al sector privado". El aumento de las jubilaciones sería de carácter no remunerativo, por lo que saldría como un subsidio por tiempo determinado. Sus declaraciones provocaron revuelo dentro del gobierno. Anoche, Eduardo Duhalde aún no había firmado el decreto de aumento de 100 pesos y menos el de la suba de jubilaciones. Roberto Lavagna, prudente por el impacto en las cuentas públicas, insistió en que se debe aguardar al acuerdo con el FMI. Pero los técnicos seguían delineando el texto del decreto que permitiría que, a partir de agosto, unos 736.000 jubilados y pensionados que cobran menos de 200 pesos vean incrementados sus haberes.

El aumento de la jubilación mínima a $ 200 desató una dura pelea en el seno del gobierno. Todos quieren estar para la foto. Pero a la hora de poner la plata, quienes buscan rédito político dan un paso al costado.

«Nosotros hicimos los ahorros presupuestarios para mejorar las prestaciones y ahora los de Economía quieren hacer caja»
, bramaba anoche el director ejecutivo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS), Sergio Massa, quien amenazó con renunciar si no destinaban la reasignación de gastos a las jubilaciones mínimas.

En realidad el conflicto enfrenta a la ministra de Trabajo, Graciela Camaño, con su par de Economía, Roberto Lavagna, y el secretario de Hacienda, Jorge Sarghini. «La excusa es el aumento de las jubilaciones mínimas. Pero detrás hay una disputa de mayor magnitud presupuestaria», afirmó un alto funcionario del Palacio de Hacienda. En el medio, Eduardo Duhalde. Quien hasta anoche no rubricó ni el aumento de las jubilaciones ni el aumento de $ 100 de los salarios privados.

Lo cierto es que ayer los técnicos de la ANSeS y de la cartera laboral seguían delineando el texto final del decreto, que permitiría que a partir de agosto unos 736.000 jubilados y pensionados pasen a cobrar $ 200 mensuales.

Estos 736.000 beneficiarios del sistema previsional perciben hoy haberes mensuales que van desde $ 145 hasta $ 199. De modo que el aumento promedio rondaría los $ 38 mensuales per cápita, generando un costo fiscal de $ 28 millones mensuales.

Si bien aún existían dudas en el gobierno en cuanto al financiamiento de este nuevo gasto fiscal, ayer explicaba Massa que «el aumento de la jubilación mínima se hacía sin modificar el crédito presupuestario del organismo». «El financiamiento de este gasto ya está previsto. No se le pide un solo peso a Economía. Todo proviene de ahorros en el área de la ANSeS», señaló el funcionario.

De acuerdo a las estimaciones oficiales, los ahorros de aquí a fin de año surgen de $ 52 millones por la eliminación de beneficios previsionales mal otorgados; otros $ 28 millones de la reestructuración del sistema de pagos de asignaciones familiares; $ 7 millones por reducciones de gastos operativos (alquileres, baja de 270 contratos, etc.); $ 12 millones de menores comisiones bancarias; y $ 13 millones de subejecución de partidas previstas para futuros jubilados.

• No remunerativo

«El gasto total asciende a $ 112 millones, por cinco meses presupuestados que equivalen en realidad a cuatro meses financieros», explicaban desde la ANSeS.

Cabe tener en cuenta que el aumento de la jubilación mínima, es de carácter
no remunerativo, es decir que no pasa a integrar el haber previsional y por ende no implica nuevas transferencias a otros organismos como el PAMI por descuentos.

El mecanismo de instrumentación de este aumento aún estaba en duda, ya que al no ser remunerativo sólo puede implementarse vía un subsidio o un adicional. La diferencia no es menor, dado que el subsidio es otorgado por un tiempo determinado mientras que el adicional no.

Las huestes de Economía ahora que lograron que al fin alguien recortó gastos quieren que la ANSeS no gaste el ahorro que generó precisamente para destinarlo a las jubilaciones más bajas.
Por eso en medio de la batahola entre Trabajo y Economía, el titular de la ANSeS tiró su renuncia al ruedo.

Un dato a tener en cuenta, y que manejan en la gerencia financiera de la ANSeS, es que con el aumento de la recaudación del impuesto a los combustibles y a los cigarrillos ya se garantiza el pago del aumento de las jubilaciones mínimas para el año 2003.

Dejá tu comentario

Te puede interesar