6 de septiembre 2002 - 00:00

Pese al acuerdo, dicen que fondos no alcanzan

Luego de que Nación se comprometiera a pagar a las provincias las deudas por Coparticipación Federal Impositiva, desde algunos gobiernos ya dejaron ver que, si bien son bienvenidos el reconocimiento de estos pasivos y la implementación de un cronograma de pagos, el dinero que les llegará de aquí a diciembre no alcanzaría de todos modos para solucionar situaciones de crisis como sueldos atrasados o canje de bonos de amplia circulación.

Resulta que los $ 500 millones acumulados en títulos que serán restituidos a las provincias no son alivio suficiente en muchos casos. Esto no sería tan grave si Nación no incurriera como lo está haciendo en atrasos para cumplir con los envíos pautados en el Plan de Financiamiento Ordenado (pacto fiscal) que ya suscribió la mayoría de las provincias.

• Déficit

Estos «préstamos» apuntan a cubrir los déficit de las distintas administraciones, pero, en la medida en que el gobierno federal no cuente con fondos suficiente, se registran atrasos que impactan generalmente en el pago de sueldos.

Un caso testigo es Tucumán, que necesita alzarse con fondos frescos para poder recuperar la operatoria de canje de sus bonos y pagar sueldos de empleados estatales. Consta en el pacto fiscal que le corresponden 320 millones de pesos hasta fin de año si reduce 50 por ciento de su déficit fiscal. Sin embargo, el ministro de Economía, Joaquín Ferre, reconoció que sólo recibió 37 millones de pesos de los 88 millones de pesos previstos para julio y agosto pasados.

También están en crisis los $ 169 millones en bonos Bocade que circulan en la provincia, cuya operatoria de canje no puede ser sostenida por la administración del gobernador Julio Miranda por falta de efectivo.

El gremio que más siente los atrasos salariales (los pagos son 100 por ciento en Bocade) es el docente, que continúa realizando medidas de fuerza.

San Juan es el distrito que enfrenta la crisis más fuerte de todo el país.
Con su gobernador Alfredo Avelín suspendido y una deuda salarial de varios meses, que asciende a $ 93 millones, el Ministerio de Economía local ve como insuficientes los $ 10,3 millones que cobrará en el marco del cronograma de coparticipación mencionado; cuenta igualmente con una ayuda extra de $ 17 millones, parte del adelanto de $ 50 millones que acordó con Nación para salir de la urgencia salarial.

Turbulencias

El gobierno de La Rioja, por su parte, advirtió ayer que «se avecinan días turbulentos» para las provincias por la falta de acuerdo con el FMI.

El ministro de Economía,
Daniel Aldao, sostuvo que, en particular, la deuda que Nación mantiene con la provincia se aproxima a $ 50 millones por demoras en transferencias correspondientes a coparticipación federal, aportes de Economía y del pacto fiscal.

Ante esto, el gobierno libró ayer los primeros fondos para iniciar el pago de sueldos de agosto al sector estatal, pero comenzó por algunos municipios del interior porque demandan menor cantidad de dinero.

Por su parte, el gobernador de Salta,
Juan Carlos Romero, uno de los más enfrentados con Nación por las deudas de coparticipación, reclama paralelamente que se cancelen pasivos por 100 millones de pesos de fondos eléctricos y otros 40 millones de pesos que fueron mal descontados de las coparticipaciones de abril y mayo pasados.

Asimismo, el salteño elevó a la Corte una
demanda contra Nación por no cumplir correctamente con las transferencias de servicios.

Cabe mencionar también a los gobiernos sureños de Río Negro, Neuquén y Chubut que también piden que Nación acelere la cancelación de deudas por coparticipación y, en el último caso, por el pacto fiscal suscripto.

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