El titular del BID, Luis Moreno, fue recibido ayer por el ministro Miguel Peirano, a quien acompañaron
Oscar Tangelson y Martín Redrado.
El gobierno argentino le pidió ayuda al Banco Interamericano de Desarrollo para la inversión energética que precisará el país durante el gobierno de Cristina de Kirchner. «No tenemos problema, pero nuestros créditos deben distribuirse en distintas áreas, como salud y educación, además de infraestructura», contestó el titular del organismo, Luis Alberto Moreno, en las reuniones que mantuvo tanto en el Ministerio de Economía como en Planificación Federal.
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El funcionario está desde el fin de semana en Buenos Aires y hoy se reunirá con el presidente Néstor Kirchner. No estaba confirmada la presencia de la presidente electa en el encuentro, pero si no se ven aquí, lo harán mañana en la cumbre iberoamericana que tendrá lugar en Chile. En Casa Rosada se pondrá la rúbrica a cinco préstamos ya aprobados por el BID por u$s 250 millones que serán desembolsados próximamente.
El organismo ya está financiando la interconexión eléctrica en la zona de Norte Grande, una operación que involucra a nueve provincias argentinas. Y la intención es que participe en futuras obras que aún no fueron definidas. Trascendió, en ese sentido, que técnicos del BID están colaborando con la Secretaría de Energía en la elaboración de un plan energético a diez años. Debería estar listo antes de la asunción de Cristina de Kirchner el 10 de diciembre.
Crédito
Moreno participó ayer de un almuerzo en el Ministerio de Economía con Miguel Peirano de anfitrión, acompañado por su jefe de asesores, Javier Alvaredo; y el titular del Central, Martín Redrado. Allí confirmó el colombianoque ya se presentó en el directorio un crédito por u$s 350 millones de «libre disponiblidad» para el gobierno argentino. Si en dos semanas no hay objeciones, los fondos serán desembolsados casi de inmediato. La única duda, en realidad, es la presión que pueden ejercer algunos países (Estados Unidos y Europa) para que antes del pago la Argentina dé señales concretas respecto de la negociación de la deuda en default con el Club de París.
Pero lo más importante pasa por el nuevo programa de asistencia crediticia con el organismo. «Vamos a buscar no menos de u$s 6.000 millones para los próximos cuatro años. Es el piso, ya que el acuerdo anterior fue por el mismo volumen», resaltaron fuentes de Economía.
De cumplirse, el BID desembolsaría un promedio de u$s 1.500 millones y sólo una parte podría destinarse a obras de infraestructura. Existen, por lo tanto, claras limitaciones. Para colmo, el Banco Mundial resolvió no apoyar por el momento planes destinados al sector energético debido a la política poco clara del gobierno en torno a las tarifas.
Ferrocarriles
El ministro de Planificación, Julio De Vido, fue otro de los que se reunió con Moreno. Fuentes del Ministerio confirmaron su « satisfacción» por el buen cumplimiento de los desembolsos por parte del BID. Entre otras cuestiones, se habló de futura colaboración financiera para proyectos ferroviarios («no los trenes de alta velocidad porque ya están financiados», aseguran en Planificación), además de la explotación de energías alternativas como la eólica.
Con Redrado se retomó el plan para que la Corporación Interamericana de Inversiones, el brazo del BID para el sector privado, lance una emisión de deuda en pesos en el mercado local. Sería por el equivalente a u$s 100 millones, y lo que recauda tendría como destino el financiamiento a compañías de leasing locales. Ya se hizo una experiencia exitosa en Colombia. En la Argentina el problema es, básicamente, la aceleración de la inflación que tira para arriba las tasas de interés.
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