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Campos intentará también disuadir a los estadounidenses para que no traben más el ingreso de carne a su país, pese a que la legislación ya establece que cada nuevo foco de aftosa exige un nuevo análisis de la situación sanitaria «in situ».
La controversia se generó tres años atrás con el reclamo de la compañía por cobrar las regalías. Desde entonces se generó una ronda de negociacionesentre los productores (los clientes de Monsanto) y la empresa, y, pese a que varias veces estuvieron a punto de acordar (con valores que variaron desde u$s 1 a u$s 3,5 por tonelada), la intervención del gobierno hizo naufragar las negociaciones.
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