5 de marzo 2002 - 00:00

Poco público en los bancos para comprar bienes con plazos fijos

Pese a la expectativa generada por el comienzo del mecanismo para comprar bienes registrables con plazos fijos, fueron muy pocas ayer las operaciones que se pudieron concretar. No hubo colas en los bancos, sólo algunas consultas más que lo habitual. La mayor parte del público se acercó a las entidades para conocer detalles para la adquisición de inmuebles. También hubo interés para cancelar anticipadamente créditos tomados con el mismo banco en el que se encuentra el depósito. En menor cantidad, se produjeron consultas para la compra de automóviles. Más allá de esto, el día estuvo marcado por una gran confusión. En las inmobiliarias y en las concesionarias responsabilizaron a los bancos por su reticencia a entregar los certificados cancelatorios. Esto, según los empresarios de los dos sectores, está desalentando a la gente a realizar compras. En tanto, en los bancos se aseguraba ayer que todo estaba listo para poder operar con normalidad y, en todo caso, lo que faltaba eran clientes. Lo cierto es que tanto los vendedores de autos como los de casas o departamentos creen que no aumentarán fuerte las ventas.

Primero los inmuebles, después la posibilidad de cancelar deudas y en tercer lugar -muy lejos de los otros dos-, los autos. Este sería el ranking de las consultas que hicieron en los bancos los clientes atrapados en el «corralito», en el primer día para comprar bienes registrables con los denominados certificados de cancelación o cheques cuota, como se los bautizó popularmente.

Según pudo comprobar este diario en una recorrida por el microcentro y algunos barrios, el movimiento en las sucursales fue normal; no se vieron aglomeraciones ni un interés desmesurado por saber qué hacer con los depósitos.

Todas las entidades consultadas coincidieron en que mucha gente se acercó a preguntar, pero en números que no desbordaron las sucursales. «No hubo casi operaciones; muy poca gente pidió los certificados. Pero sí se produjeron muchas consultas», dijo una fuente del BBVA Banco Francés.

Las causas de esta reticencia inicial habría que buscarla en dos frentes:

• la (todavía) ignorancia de los clientes respecto de cómo funciona el nuevo sistema;
• la expectativa (sobre todo entre los depositantes más sofisticados) que habían generado los anuncios que formularía el ministro
Jorge Remes Lenicov horas más tarde, sobre las características que tendrían los bonos en dólares que ofrece el gobierno a cambio de los plazos fijos.

«La compra de un cero kilómetro, por ahora, no parece una prioridad para la mayoría de la gente. Por el contrario, la adquisición de un inmueble parece más atractiva», dijo un vocero del Banco Credicoop.

Es que, además de quienes decidan utilizar sus ahorros para comprar su primera propiedad o cambiar la actual por una más grande, se abre la posibilidad para muchos ahorristas de hacerse de un bien que genere una renta.

«Y sí: los alquileres hoy están muy bajos, pero también es cierto que por lo menos un departamento algo deja... Peor es nada: entre tener la plata parada y tener una propiedad en alquiler, elijo lo segundo»,
dijo a este diario Marta Blau, que salía de la sucursal de la Avenida Del Libertador y Mendoza de un banco extranjero luego de averiguar los pasos necesarios para convertir su plazo fijo en un departamento de dos ambientes en la zona.

•Desborde

En el Banco Nación la gente tampoco se arremolinó buscando información, pero según su vocero, «desde el domingo nuestro call-center está desbordado de llamados averiguando las características de la operatoria y los requisitos». Ese día, de acuerdo con el informante, se registraron más de 2.000 llamados, a pesar del feriado. Lo mismo sucedió en el Banco Galicia, donde -según sus voceros-«se registraron más consultas por telemarketing que en las sucursales». Pero en esa entidad tampoco esas consultas se transformaron en operaciones concretas. «La gente, me parece, está yendo primero a las inmobiliarias o a la concesionaria, a ver a qué cotización le toman el certificado, qué pueden comprar, qué mecanismo puede utilizar... Creemos que la operatoria se irá acelerando con el correr de los días», afirmó la fuente.
Un párrafo aparte merecen las consultas para cancelar obligaciones crediticias contraídas en el mismo banco en el que se tiene el depósito.
«Me parece que ese segmento va a moverse muchísimo», dijeron varios de los consultados. Es que la ecuación parece perfecta para el cliente: créditos en dólares pesificados uno a uno, depósitos pesificados a 1,40, más la espada de Damocles del cada vez más temido CER (el coeficiente por el que se actualizarán las deudas) hacen un cóctel al que muchos ahorristas encontrarán imposible resistirse.

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