16 de noviembre 2004 - 00:00

Pocos avances en reunión de Nielsen ayer con banqueros

A casi dos semanas de la apertura del canje de la deuda en default, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, ya inició reuniones con grupos de acreedores externos que se encuentran en el país. El funcionario busca agilizar el arduo trabajo que implicará el comienzo la semana próxima del road-show, en el cual intentará convencer a los bonistas extranjeros de que acepten la propuesta de reestructuración presentada.

En tanto, el equipo económico continúa esperando la autorización de la Comisión de Valores de EE.UU. (SEC) para la emisión de los títulos nuevos. El visto bueno de este organismo de control es indispensable para abrir el canje en ese país, previsto para el próximo lunes 29. Además, Nielsen mantuvo ayer reuniones con el presidente de la Comisión Nacional de Valores (CNV), Hugo Medina, institución local ante la cual ya se hizo también la presentación de toda la documentación para que los bonos puedan cotizar en la Bolsa de Buenos Aires.

El secretario de Finanzas recibió ayer en el 10° piso del Palacio de Hacienda a representantes del banco JP Morgan, que agrupa a numerosos tenedores de bonos argentinos en el exterior. También estuvieron ejecutivos de UBS Warburg, entidad que asesora en el proceso. Según aseguraron fuentes allegadas al tema a este diario, durante el encuentro no se revelaron datos adicionales a los ya difundidos sobre las características que tendrán los títulos por emitir, lo que decepcionó las expectativas de los extranjeros de visita en el país, que ahora deberán esperar al inicio del road-show para obtener más detalles.

Guillermo Nielsen partirá este viernes a Berlín, donde se llevará a cabo la cumbre entre los países del G-20,
que agrupa a los siete países más industrializados del mundo junto con otras trece naciones en vías de desarrollo. En esta oportunidad, el funcionario aprovechará para tomar contacto con los titulares de los bancos centrales de los países más ricos, donde será fundamental el acercamiento que pueda lograr con las autoridades monetarias de Italia. En este país, la propuesta de reestructuración ha generado un rotundo rechazo y se teme que la Comisión de Valores italiana (CONSOB) demore más tiempo que el resto de los países en aprobar el prospecto de la deuda.

El panorama se torna aún más complejo en Japón, donde todavía está pendiente la presentación de los documentos.

Dejá tu comentario

Te puede interesar