Por pago de aguinaldo, será bajo el superávit de julio

Economía

La recaudación impositiva, que aportó unos 200 millones de pesos más que los esperados en los primeros días de julio de 2003, le permitió al gobierno respirar aliviado al cerrar las cifras fiscales definitivas del mes pasado. Según los datos preliminares que se manejan en el Ministerio de Economía, el superávit primario de julio de 2003 se ubicaría cerca de los 200 millones de pesos. Se trataría de una de las cifras más bajas en lo que va del año. Sin embargo, para la cartera que maneja Roberto Lavagna se convierte en un resultado positivo, ya que en realidad se esperaba a comienzos de julio un resultado neutro o levemente positivo en el mejor de los casos. El hecho que finalmente se haya conseguido un superávit superior a los 150 millones de pesos resultó entonces una muy buena noticia para el gobierno.

La clave de julio, como todos los años, fue la necesidad de cumplir con el pago del doble aguinaldo para los empleados nacionales de la administración pública.
Este año el problema extra que traía aparejado este pago es que, contra el dinero liquidado para este fin el año pasado, hubo que incrementar 13% por la finalización del descuento que en su momento Domingo Cavallo les aplicó a los empleados públicos y que luego, por ser declarado inconstitucional, dejó de implementarse. A comienzos de julio, cuando desde la Secretaría de Hacienda de Carlos Mosse se trazaron las líneas fiscales para todo el mes, se estimó que todo el superávit posible se evaporaría con el pago de esta obligación temporal. Este mismo problema volverá a sentirse en las cuentas públicas en diciembre, cuando se liquide el otro medio aguinaldo correspondiente al ejercicio 2003.

• Más gastos

Al pago de esta obligación, se agregaría, además, un incremento en los gastos de aproximadamente 100 millones de pesos más de lo presupuestado, siguiendo una línea editorial que se mantiene desde comienzos del año. En los primeros 6 meses del año, el gasto corriente creció en 4.746 millones de pesos sobre el registro de 2002, dinero que por ahora se sostiene con el incremento en la recaudación.

Esta variable llegó el mes pasado a los 6.507 millones de pesos, cuando en Hacienda no se esperaba que se superen los 6.000 o 6.100 millones de pesos, lo que hubiera llevado al superávit neutro o levemente positivo que se estimó oficialmente en un principio. Sin embargo, el crecimiento en los ingresos fiscales, aportado sorpresivamente por el incremento en el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que llegó a los 1.830 millones de pesos (todavía está por debajo de Ganancias), hizo que el superávit primario llegara a los aproximadamente 200 millones de pesos que se anunciarían la próxima semana.

Este dato será el menor de todo 2003, frente a los $ 829,2 millones de enero, los $ 449,4 millones de febrero, los $ 482 millones de marzo, 430 millones de pesos de abril, $ 1.007 millones de mayo y los 901 millones de pesos de junio. En teoría sería, además, inferior a los 250 millones de pesos de superávit de diciembre de 2002, cuando se liquidó el doble aguinaldo pero todavía se pagaban los salarios de la administración pública con el descuento de 13 por ciento.

Para este mes, el gobierno espera que las cuentas públicas vuelvan a arrojar un superávit primario similar al de los primeros seis meses del año.
El dato clave será que ya no existirá la obligación de liquidar el aguinaldo (gasto que volverá en setiembre), sino que se aguarda un incremento en la recaudación impositiva de agosto por dos influencias temporales.

Por un lado, el incremento en la cotización del dólar permitiría que, vía retenciones a las exportaciones, ingresen a las arcas públicas aproximadamente 1.000 millones de pesos, lo que implica unos 100 millones más que el promedio de los mejores meses del año. Si, además, se mantienen los ingresos de los derechos de importación en los 200 millones de pesos de los últimos meses, por el capítulo comercio exterior se recaudarían en agosto unos 1.300 millones de pesos como piso.

• Ganancias

El segundo factor positivo para las cuentas públicas será la recaudación del tributo a las ganancias. El factor determinante para este mes será la necesidad de liquidar el segundo anticipo del año, que tendrá que liquidarse tomando en cuenta el pago del impuesto para el ejercicio 2002. Como no se permitió, ni se permitirá (según los planes de Economía y más allá de las promesas del ala política al resto de los empresarios), aplicar los mecanismos de ajuste por inflación, lo que las empresas y particulares tendrán que pagar por este impuesto será nuevamente importante. Se estima que los pagos treparían nuevamente a cerca de los 1.500 millones de pesos.

El proyectado de recaudación para agosto sería entonces de aproximadamente 6.600 millones de pesos, que podrían transformarse en 6.800 si el IVA tiene otro buen mes y si la cotización del dólar continúa en los tres pesos.

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