Positivo: ya funciona Embalse

Economía

La central nuclear Embalse Río Tercero volverá a operar a partir de hoy, luego de haber salido de servicio hace seis semanas para tareas de revisión y mantenimiento. Se estima que generará 790 megavatios, de los más seguros que tiene por el momento el sistema argentino.

Este retorno de Embalse a la operatividad, cuyo acto de reapertura será encabezado hoy por el ministro de Planificación, Julio De Vido, y el secretario de Energía, Daniel Cameron, es clave en medio de la crisis energética que vive el país pues la producción de Embalse es comparable con los 5 millones de metros cúbicos de gas, cifra faltante en el consumo diario.

Por tanto, al normalizar la oferta de energía eléctrica (sistema que tiene una fuerte dependencia de la disponibilidad del gas), se alivia la demanda de ese combustible y se aleja la posibilidad de que deba recurrirse a cortes de electricidad.

Además, al tratarse de una central nuclear, Embalse puede funcionar de forma permanente, las 24 horas, cuando el resto de las centrales debe interrumpir su producción en determinados períodos por sus características.
Esta ventaja comparativa hace que Embalse se convierta en una de las centrales más importantes de las que se encuentran en la base del sistema.

La represa, construida por la canadiense AECL en el Valle de Calamuchita, Córdoba, entró en funcionamiento en 1984.
En su mantenimiento trabajaron durante seis semanas casi mil personas. El control que se le efectuó fue demorado en dos oportunidades por el gobierno para evitar cortes o bajas en la tensión.

Ahora, la producción de Embalse, sumada a los 300 magavatios que Brasil provee desde ayer a la Argentina, los 4 millones de metros cúbicos de gas que abastece Bolivia y el fueloil venezolano (10 millones de metros cúbicos), alcanzaría para normalizar el consumo de gas.
La recuperación de la represa trajo tranquilidad en el gobierno, aunque queda latente la preocupación que generó hace una semana un informe sobre la situación en el Comahue, que indicaba que se consumieron prácticamente todas las reservas de agua en las represas hidroeléctricas de la Patagonia y ya pasó la época de las lluvias. Por lo tanto, habrá que esperar el deshielo para que los embalses vuelvan a llenarse.

Aunque la situación mejoró en Salto Grande, todavía está en menos de un cuarto de su producción; y en Yacyretá, en la actualidad, se produce la mitad, también por falta de agua.


Entre la serie de medidas que el gobierno puso en marcha para paliar la crisis energética se encuentra también la decisión de poner en funcionamiento la central Atucha II en 32 meses, en lugar de los 52 previstos originariamente por la Comisión Nacional de Energía Atómica.

El objetivo es asegurar el abastecimiento energético, consolidándolo además con la elevación del embalse de Yacyretá y la expansión de la capacidad de los gasoductos troncales en 40 millones de metros cúbicos diarios para 2009.

Directivos de la empresa francesa Framatone ANP estuvieron en la Argentina, hace dos semanas, revisando el mantenimiento de las instalaciones de Atucha II y consideraron que puede encararse sin problemas su terminación.

La mencionada empresa elevará en las próximas semanas al gobierno su oferta definitiva, que incluirá financiamiento por los 180 millones de dólares que demandan los materiales y servicios provenientes del exterior para la conclusión de la central nuclear generadora de electricidad
. Entre octubre y noviembre se firmará el nuevo contrato con la compañía francesa y la central estará operando como máximo en 2009 y aportará 745 megavatios de electricidad, casi lo mismo que produce actualmente la central nuclear de Embalse.

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