Anoche se decidió formar una comisión mixta entre gobierno, sindicatos y empresarios para definir cómo será el impuesto que deberán tributar las petroleras y su forma de pago.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Después de tres horas de reunión, a las 20 se llegó a un acuerdo que no hace más que demorar la resolución. En la Jefatura de Gabinete, además de Jorge Capitanich, estuvieron los gobernadores Carlos Maestro, de Chubut; José Luis Gioja, de San Juan, los petroleros Alejandro Bulgheroni y Oscar Vicente, el titular del bloque de diputados del Frepaso, Darío Alessandro, y sindicalistas del SUPE, entre otros.
De entrada los legisladores les hicieron saber a los representantes de Chevron, Panamerican, Pérez Companc y Repsol-YPF que estaban de acuerdo con que deberían pagar un impuesto extraordinario porque habían ganado mucho dinero los últimos años.
Los gobernadores no apoyaron tan abiertamente a los legisladores y coincidieron en que un impuesto a las exportaciones puede afectar a las regalías que perciben las provincias petroleras.
Como el FMI se opone a este impuesto porque es abierto enemigo de las retenciones, se insistió en que este gravamen aparezca como un aporte no reintegrable.
Así se salvan varios aspectos. El principal es que si este impuesto aparece como gravando las exportaciones de crudo, el valor de las acciones de las petroleras puede bajar mucho más. Por otra parte, las empresas dijeron que muchas áreas de alto costo de explotación, si ocurre esto, dejarían de ser explotadas, afectando las regalías de las provincias.
Acordado que habría algo parecido a un impuesto, quedó planteado de cuánto sería el pago y cómo se efectuaría. El gobierno quiere que le anticipen estos ingresos. Dentro de las petroleras algunos aceptan esta carga, pero otros se oponen.
El gobierno imagina que le pueden adelantar u$s 1.500 millones este año. Las petroleras, más cautas, dicen que esa cifra es alta, que tienen que hacer sus cálculos porque no saben cómo va a evolucionar el precio del petróleo. Lo que no quieren es tener un impuesto abierto que aumente constantemente si sube el valor del crudo.
Para definir estos aspectos quedaron en formar una comisión que reportará a Capitanich integrada por el Poder Ejecutivo, empresarios petroleros y sindicalistas. Los gobernadores prefirieron estar al margen.
Dejá tu comentario