20 de octubre 2005 - 00:00

Preocupante: apuró Lavagna regreso de China por inflación

El comportamiento de los precios sigue siendo motivo de alta preocupación. Todo indica que el mes cerrará con aumentos del orden de 0,7% en el mejor escenario. Pero lo que viene tras las elecciones no es alentador. Ya se sabe que muchas empresas postergaron aumentos para evitar ser calificadas por el gobierno de «desestabilizadoras». También varios gremios pactaron pasar para después de las elecciones sus reclamos salariales. Y a esto se suman datos adicionales. Roberto Lavagna convocó a su equipo ayer en un apurado regreso desde China para analizar medidas sobre inminentes subas en la carne. En realidad, lo que advierte el ministro es que el fin de año puede ser muy complicado, mucho más de lo previsto. Paralelamente, Néstor Kirchner ya tiene decidida una medida si aumentan precios los sectores de la industria que hoy trabajan casi al límite de su producción. Favorecerá más las importaciones con reducciones arancelarias. Todo hubiera sido más sencillo con una apreciación leve del peso y abandonando parcialmente la estrategia poco útil del dólar alto.

La hipótesis de que la Argentina podría beneficiarse en sus exportaciones de carne vacuna por la fiebre aftosa en Brasil y perjudicarse con sus ventas externas de pollo por la gripe aviar, que afecta a importantes mercados del mundo, fue analizada ayer en el Ministerio de Economía.

A su regreso del viaje a China, el ministro Roberto Lavagna analizó con parte del equipo económico (Oscar Tangelson, Miguel Campos) el impacto de las dos enfermedades (la aftosa y la gripe aviar) sobre los mercados de carnes.

De esta forma, el gobierno consideró «los focos de fiebre aftosa en Brasil y el cierre para dicho país de algunos mercados externos, lo cual puede reorientar parte de la demanda hacia la producción de nuestro país», reveló el vocero de Economía, Armando Torres. También se analizó cómo podría abastecerse esa mayor demanda sin impactar en los precios internos.

El otro punto en cuestión fue cómo puede impactar en el mercado exportador argentino la fiebre aviar que afecta al sudeste asiático y el este de Europa, «con efecto sobre la reducción de consumo de aves y el desplazamiento de demanda hacia otras proteínas».

El efecto de la gripe aviar también preocupa a los procesadores avícolas, quienes han sido reconocidos reiteradamente por el ministro como el sector más dinámico y que mejor se ha adaptado a la realidad del país. Y aunque la Argentina es un país con bajo riesgo (de hecho no existe actividad viral en el país), se teme que la psicosis internacional termine afectando también la demanda del pollo argentino.

• Información

Desde el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) se teme que la confusión complique un poco el comercio en aquellos países que sufrieron focos. «Antes de recibir un impacto en las compras, el mayor golpe será sobre los precios. Según estudios internacionales, en los países donde no está la enfermedad no se sufren cambios en los hábitos de consumo y en los países afectados, la demanda de pollo cae 20%», decía Roberto Domenech, titular de CEPA. Todo es una cuestión de información, se coincide. E influye mucho la forma de cría de las aves: los países que han sufrido la enfermedad suelen convivir con las aves de corral generando caldos de cultivo para la transmisión del virus, mientras en Sudamérica, las aves se crían en «gallineros».

Lo cierto es que las exportaciones argentinas de pollo totalizarían 104 mil toneladas este año contra las 97.000 toneladas vendidas el año pasado. El volumen previsto por la comercialización externa llegaría a 104 millones de dólares, de los cuales Europa provee 30%. Si la fiebre aviar se expande por la Unión Europea, podría afectarse la demanda de producto en dicha región y también podría complicarseel ingreso argentino. Lo más importante para evitar el efecto dominó negativo -admiten los empresarios- es informar que la gripe aviar no se contagia por el consumo de pollo ya que los animales afectados no llegan a la cadena comercial. También que la Argentina es un país con «riesgo cero» según el estándar sanitario, y que los países que han tenido en algún momento la afección cuentan con vacunación adecuada. El panorama puede ser más alentador para las exportaciones de carne vacuna. Chile, que cerró sus puertas a Mato Grosso Do Sul, podría demandar más carne a la Argentina, que ha sufrido a Brasil como su mayor competenciaen el país trasandino. Las exportaciones de carne vacuna deshuesada alcanzaron en los primero ocho meses del año un valor de 718 millones de dólares, 40 por ciento más que en igual período del año anterior.

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