La guerra verbal entre Roberto Lavagna y los directivos del Banco Central por la apertura del «corralito» respondió el viernes pasado a una clara estrategia de Economía para forzar la situación y precipitar una decisión.
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En la tranquilidad del viernes por la tarde el ministro convocó sorpresivamente al canal «Bloomberg Televisión» para una entrevista que no estaba en principio pactada para ese día. Lavagna y su equipo obviamente estaban interesados en que sus declaraciones no sólo fueran escuchadas en Buenos Aires, sino también en Nueva York.
La entrevista, que fue televisada inmediatamente, comenzó con un repaso de los números de la economía que el ministro ve con optimismo en estos días, pero derivó en seguida en las relaciones con el Banco Central. «Hay una contradicción, porque al mismo tiempo que alguna gente pide la liberación del 'corralito' no cumple con la función que le corresponde de crear el sistema libre», dijo Lavagna cuando se le preguntó por el nuevo sistema de cuentas paralelas o subcuentas que están instrumentando los bancos para diferenciar los fondos del «corralito» de los que ya deben moverse con libertad.
• Incumplimiento
«El Banco Central no está cumpliendo con las funciones que le corresponden. Las cuentas libres no han terminado de ser instrumentadas por el Banco Central, y ése debe ser el paso número uno», dijo el ministro.
Una y otra vez insistió sobre el tema: «No hay ningún problema con la plata que está en el denominado 'corralito', ésa circula libremente utilizando cheques u otros instrumentos. El verdadero problema son las cuentas de los depósitos reprogramados, el 'corralón'», agregó Lavagna. «No sé por qué hacemos tanto ruido.»
Un poco más temprano, ese mismo día, Guillermo Lesniewer, había insistido con la necesidad de abrir el «corralito», y Lavagna no había esperado mucho para contestarle: «No hace falta hablar de apertura del 'corralito'. El nuevo sistema permitiría que el 'corralito' vaya reduciéndose normalmente sin necesidad de que el Estado intervenga. Queremos una clara separación del nuevo sistema financiero con cuentas totalmente libres del viejo sistema que iremos reabsorbiendo progresivamente», dijo mientras sonreía, demostrando un estado de ánimo óptimo.
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