Las inversiones extranjeras caerán alrededor de un 40 por ciento este año en America Latina, al pasar de los 45.600 millones de dólares registrados en el 2001 a 29.100 millones en 2002, según una proyección elaborada por el Instituto Internacional de Finanzas (IIF). La entidad señaló que esta merma en los flujos se debe fundamentalmente a la crisis que afectó durante el último año a las economías sudamericanas, luego del default de Argentina.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En la proyección hecha por el IIF, los flujos de capitales a mercados emergentes podría alcanzar este año sus peores niveles de la década, por lo que a su vez reclamo a los países industrializados medidas para fortalecer la economía mundial cuya recuperación no muestra aún señales claras. "En este crítico momento para las finanzas globales, los mercados están esperando que los países industrializados líderes fortalezcan la política macroeconómica y el marco administrativo para mejorar la confianza y perspectivas de crecimiento", indicó el director ejecutivo de la IFF, Charles Dallara.
El informe del IIF estimó que los flujos privados netos hacia economías de mercados emergentes sumarían este año apenas 113.000 millones de dólares -20.000 millones menos que el año pasado y el nivel más bajo desde 1992-, mientras que el promedio anual de los últimos 10 años fue de 187.000 millones. Aclararon que la disminución registrada este año en los flujos de capital no se limita a mercados en vías de desarrollo, sino que es común a todos los activos de mayor riesgo, tanto en mercados industriales como emergentes.
"Esta aversión al riesgo ha aumentado por la inquietud relativa a temas de transparencia y administración corporativa, rentabilidad de negocios, y la fortaleza de la recuperación" remarcaron. Para la región de Africa emergente y el Medio Oriente se proyectaron flujo de inversión por 9.200 millones de dólares, respecto de los 10.600 millones registrados en el 2001. Los países emergentes de Europa, en las que están ubicadas las naciones poscomunistas, deberían experimentar un aumento de 16.400 millones para llegar a los 23.900 millones de dólares y los flujos hacia Asia emergente deberían subir de 53.400 millones a 60.700 millones de dólares, precisó el informe.
Dejá tu comentario