Luego de haber alcanzado la barrera de los $ 3 por dólar en el primer día hábil de agosto, lo que se vivió fue una sostenida suba en la cotización que ya lleva en tan sólo cuatro jornadas un aumento de siete centavos para su punta vendedora.
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Al respecto, los analistas coinciden que en valores cercanos a los $ 3,10, la divisa podría estabilizarse al menos en el corto plazo. Sin embargo ayer el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central arrojó que el tipo de cambio rondará los $ 2,98 a fin de agosto (el sondeo anterior lo ubicaba en $ 2,95). GABRIEL SILLITTI (analista de Capital Markets) No descarto un dólar entre $ 3,10 y $ 3,20 tanto para el corto como el mediano plazo. De hecho, para los próximos días, cabe esperar que continúe la suba en la cotización de la divisa lenta pero de manera constante, tocando todos los precios. Este comportamiento en el billete norteamericano despeja cualquier duda acerca de que ésta sea una suba empujada por el nerviosismo. CARLOS LISER (analista de Puente Hermanos) Un dólar que fluctúe en una banda entre $ 3 y $ 3,10 no sería alarmante, por el contrario, son valores esperados y anunciados como positivos por el gobierno. El ritmo en la suba ha demostrado que en la mentalidad del inversor existía la idea de techo psicológico en los $ 3, y por eso luego de pasarlo no tardó en superarlo por seis centavos en tan sólo tres ruedas. La suba si bien responde a hechos bastante puntuales, como la incertidumbre ante la resolución de la aprobación de las metas y el acuerdo con los acreedores, se encuentra dentro de los valores que desea, y de hecho avala, el gobierno. LUCILA GALLO (analista del estudio Ferreres)
Básicamente, el Banco Central seguirá interviniendo el mercado con el objetivo de estabilizar el dólar en valores por encima a los $ 3 por unidad, y continuará como principal demandante de la divisa en un mercado que ha disminuido su oferta. Según los informes, con los cuales no estamos manejando, encontramos que el aumento en el precio del dólar es más un problema de oferta que de demanda. De todos modos, cabe señalar que hubo un aumento de la demanda privada como cobertura ante la caída en el nivel de confianza del consumidor y la confianza de gobierno, según el índice realizado por la Universidad Di Tella. MARCO REBOZOV (economista)
Si el precio de los commodities continúa a la baja y se exacerba la desconfianza podría seguir subiendo por encima de los valores actuales. De no existir una crisis de confianza aun más profunda, el Banco Central no debería subir mucho más de los $ 3 el precio de la divisa. Está claro que si a mayor precio el Banco Central logra comprar menos dólares hay una contracción en la oferta de divisas seguramente como consecuencia de una menor credibilidad general.
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