Los nuevos bonos que reciban los ahorristas que están dentro del «corralito» no sufrirán una quita de capital cuando la Argentina renegocie con sus acreedores. «Habrá una clara diferencia entre los títulos que ya existen y los nuevos», explicó el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, en la teleconferencia con inversores.
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La pregunta fue formulada por un argentino, el economista jefe de Banco Río, Juan Arranz: «¿Quién asegura que estos títulos no sufrirán también una quita del capital?», interrogó. Nielsen, soberbio, optó por sacar a relucir su histrionismo: «¿Quién dijo que aquí habrá una reestructuración?», fue la repregunta del funcionario. Sin embargo, enseguida explicó que los Bonos Optativos del Estado Nacional (BODEN) tendrán un tratamiento distinto que el resto de los títulos, aunque prefirió no extenderse con las precisiones.
Nielsen eligió contestar este punto con evasivas. Enseguida aclaró que las cuestiones legales le impedían dar mayores detalles. Muchos inversores con depósitos reprogramados habían planteado ya la inquietud sobre si los bonos en dólares sufrirán una quita de capital una vez que sean entregados.
En el mercado se estima que los bonos de la deuda argentina, que superan los u$s 100.000 millones, sufrirán una fuerte quita de capital. Este recorte (o haircut, según la jerga financiera) oscilaría entre 40% y 70% del valor nominal de los títulos.
Nielsen también reconoció que los nuevos títulos que recibirán los ahorristas que opten por canjear sus depósitos reprogramados no tendrán garantías adicionales: « Hace pocos días le solicitamos al Banco Mundial la posibilidad de darle una cobertura adicional al título. Pero nos contestaron que en estos momentos es imposible». En 1998, la Argentina fue el primer país en emitir un bono soberano (por u$s 1.250 millones) con cobertura del organismo internacional.
«La única garantía de repago será el crecimiento que tenga de ahora en más la Argentina», indicó, aunque seguramente muy pocos de sus interlocutores se deben haber tranquilizado con la respuesta. Además, Nielsen aclaró que los inversores tendrán la opción de redolarizar sus tenencias en títulos. Justamente, quienes poseían préstamos garantizados y bonos bajo ley nacional (como BONTES o BOCON) nominados en dólares sufrieron la pesificación a $ 1,40. «Todos tendrán la posibilidad de redolarizar sus bonos cuando se efectúe el segundo canje», señaló el funcionario.
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