Una caída dramática de las exportaciones y un ajuste equivalente de las importaciones argentinas podría afectar la marcha de la recaudación impositiva, lo que pondría fin al "círculo virtuoso" de los "superávit gemelos", según el economista Jorge Vasconcelos.
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En su análisis, el especialista del IERAL de la Fundación Mediterránea indicó que "si a principios de 2008 la inflación dominaba la agenda, ahora confianza y competitividad son las palabras que mejor definen la lista de tareas pendientes".
Respecto de la caída de las exportaciones, la muy baja producción triguera argentina no permite predecir que con 9 millones de toneladas de trigo, y el 50 por ciento destinado al mercado interno, el país pueda repetir negocios anteriores.
En la campaña 2007-2008, la recolección fue de 14,2 millones de toneladas y todavía Brasil abastecía gran parte de su consumo nacional con el trigo argentino.
Este año, según señaló Vasconcelos a la agencia Noticias Argentinas, la inversión mostrará muy probablemente variación negativa respecto de 2008 y el consumo (de bienes básicos) sería la variable menos afectada.
"Pero el gran tema de 2009 no debería ser la crisis, sino cómo la Argentina habrá de posicionarse para cuando las tendencias negativas comiencen a revertirse", sostuvo Vasconcelos.
Según el Institute of Internacional Finance (IIF), que agrupa a los principales bancos del mundo, la economía mundial sufrirá una contracción de 0,4 por ciento en 2009, luego de crecer al 3,5 por ciento en 2007 y desacelerar a 2 por ciento en 2008.
Para América latina predice un freno en 2009, ya que de 4,5 por ciento de crecimiento en 2008 pasaría a sólo 1 por ciento.
Según el IIF, el mayor cambio de ritmo en la región lo protagonizará la Argentina, que de un número positivo de 6,5 por ciento en 2008 pasaría a uno negativo de 0,4 por ciento en 2009, con una merma incluso superior a la de Venezuela.
La caída de los precios de las materias primas rompió el cordón que unía en un círculo virtuoso al superávit comercial con el fiscal.
"Ahora, si se quiere ampliar el superávit comercial, para abastecer de dólares a la economía (la principal escasez de 2009),tendrá que apelarse a medidas contractivas que induzcan una caída adicional de las importaciones", aseguró.
Pero también aclaró que esa política afectará la recaudación y, por ende, achicará el superávit fiscal.
"Si los gemelos pasan a opuestos, ¿Cuál es la opción?", se preguntó el economista.
Para Vasconcelos "primero y principal, no hay que depender exclusivamente del superávit comercial para el abastecimiento de dólares".
El objetivo es "aliviar el ajuste externo, si es posible frenando la fuga de capitales, que ha acentuado las tendencias recesivas de los últimos meses".
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