Provincias ya rechazan pacto fiscal de Kirchner
Si algo le faltaba a la tensa relación de la Nación con las provincias era el impulso desde el gobierno a una ley de responsabilidad fiscal, una suerte de nuevo pacto fiscal. Ayer, Roberto Lavagna confirmó que la semana próxima será girado al Ejecutivo el borrador de esta norma que reemplaza la exigencia del FMI de una nueva ley de coparticipación. Esta no logró tratarse hasta ahora por falta de consenso de las tres provincias "grandes" y sigue siendo una asignatura pendiente de Néstor Kirchner. El malestar de los gobernadores no tardó en llegar, y adelantaron que no acompañarán esta iniciativa porque, entre otras cosas, cristalizará el actual reparto de impuestos que consideran injusto.
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Estamos haciendo un esfuerzo para avanzar con la nueva ley de coparticipación».
Hay que recordar, además, las fuertes afirmaciones del bonaerense Felipe Solá hechas hace pocos días: «Si no quieren aprobar una ley de coparticipación seria, tampoco habrá una ley de responsabilidad fiscal». Se sabe que ambas iniciativas deberán atravesar el duro escollo que representa el Congreso, donde yace la principal fuerza de Solá y sus pares de distritos grandes como Córdoba y Santa Fe.
La postura provincial indica a grandes rasgos que la responsabilidad fiscal no sería más que un remiendo que la Nación logró acordar con el FMI para que «perdone» el significativo atraso en la sanción de una nueva ley de coparticipación (se suponía que el 31 de marzo debía estar listo el acuerdo político con todos los gobernadores).
Señalan, asimismo, en el interior el agravante de que la responsabilidad fiscal no sólo posterga la coparticipación, sino que, además, significa imponer nuevas exigencias fiscales para con las provincias, al estilo de los programas de financiamiento ordenado, pero ahora con fuerza de ley.
Es en este marco en que Lavagna aclara que «son necesarias tanto la ley de responsabilidad fiscal como la de coparticipación», y agrega que ésta última «tiene características más complejas». Sobre la coparticipación, destacó Lavagna que «el gobierno nacional piensa que éste es un buen momento para cumplir con una obligación constitucional que está pendiente desde el año 1994; haremos todos los esfuerzos, pero es imposible predecir el resultado final; estamos trabajando en ambas cosas».
El proyecto de ley de coparticipación elaborado por Nación fue objetado por los gobernadores de los distritos grandes -liderados por Solá y, en los últimos días con menos fuerza, por el cordobés José Manuel de la Sota y el santafesino Jorge Obeid- que sostienen que «no incluye cambios de fondo» al sistema vigente y solicitan alguna participación en la administración del Fondo de Equidad Social, que estará en manos de la Nación.
• Retenciones
Deslizan, además, quejas por la decisión oficial de no coparticipar las retenciones a las exportaciones, teniendo en cuenta que gran parte de las exportaciones surge de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
En este marco, el secretario de Hacienda de la Nación, Carlos Mosse, aprovechó ayer la euforia por el anuncio de la suba en la recaudación para lanzar un tiro por elevación a los gobernadores más díscolos. «Los envíos a provincias registraron una mejora de 88%», anunció en conferencia de prensa, haciendo publicidad a un dato que -supone él debería tranquilizar a los mandatarios. «En mayo del año pasado, se coparticiparon fondos por $ 1.720 millones, y este año ese importe asciende a $ 3.229 millones», informó.
La cifra es notable, ya que en el acumulado del primer trimestre se había dado un incremento de 47% con respecto al mismo período de 2003, sumando $ 5.600 millones.



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