Coca-Cola, Caterpillar, 3M, Amazon y Micro soft (para citar algunas) presentaron durante la semana lo que son tal vez sus balances más "desilusionantes" en casi dos años. En realidad, no es tanto que los números hayan sido malos (de hecho se espera que para el trimestre actual crezcan 14%), sino que las firmas están mostrando una caída en el crecimiento de sus ganancias (y en su optimismo hacia el futuro) que descoloca a los inversores y hace que sus carteras luzcan "caras de cara a lo que se viene". La tasa de los bonos del Tesoro (versión a 10 años) sufrió la primera suba significativa en las últimas seis semanas y saltó de 4,36% a 4,49%, a pesar de que Alan Greenspan intentara pintar un panorama más que rosado ante el Congreso. Del petróleo, por desgracia, tampoco podemos olvidarnos ya que se colocó como para derribar en los próximos días su máximo histórico, al cerrar el viernes en u$s 41,71 por barril (aunque que esta vez parece beneficiar mucho menos a las empresas del sector, que en los rallies pasados). Con esto sólo alcanza para justificar que merced a 2,12% que perdió el NASDAQ en la rueda del viernes y a 0,88% que cedió el Promedio Industrial al cerrar en 9.962,22 puntos, prácticamente podemos decir que estamos en lo peor de lo que va de 2004. Lo de prácticamente es porque si bien el NASDAQ marcó el viernes un mínimo para el año -acumulando una baja de 7,7%-, el Dow que retrocede 4,7% todavía está 0,56% por encima del mínimo del 17 de mayo, mientras el S&P 500 supera aquel valor en 0,19%, perdiendo 2,31%. Falta una semana y nada está dicho, pero por ahora mayo apunta a ser el peor mes desde fines de 2002.
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