Mantenerse en el mismo lugar, mientras los demás se mueven, es -sencillamente-perder terreno de modo irremediable. Y en el inicio semanal se volvió a observar un desplazarse positivo en otros de la región, mientras el Merval solamente luchaba por no quedar marcado en negativo. En los aledaños, los «bonos» locales volvían a dar muestras de flaquezas, hecho que contribuyó a que la atmósfera adversa, respecto de nuestro mercado, retornará a invadir los índices.
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En tierra de Wall Street se vivía una rueda también poco feliz, quedando marcado el Dow Jones con casi 0,9 por ciento de merma. Y estando fuera de rieles, la natural «locomotora» de los recintos bursátiles.
Por oposición, un Brasil que vio más atemperable a su indicador Bovespa (después de la enorme utilidad que dispensa) igualmente insistió hacia arriba y pudo culminar sumando más de 1 por ciento a lo previo. México en torno del mismo nivel, en alza, dejando al Merval en solitario y con mínimo que apenas estuvo a un paso de perforar los «2.100» puntos, con máximo cortito y que no superó los «2.113», para dejar un cierre de «2.105» y con el clásico sabor a lo neutro absoluto. Esto no se extendió al «M.AR», listado expresamente local, que perdió más de 1 por ciento en su cuenta.
Ritmo similar
En órdenes giradas, las acciones no sufrieron cambios importantes. Fueron 74 millones de pesos de efectivo, más que razonable para las perspectivas que se ofrecen. Sumó buena marca Tenaris para el Merval, con 2,3 por ciento de aumento, pero actuaron en contra G. Galicia y Pampa, como para «matar» el aporte de la de Techint. Y las diferencias fueron elocuentes, dando apenas «38» papeles en alza contra «70» que debieron rebajar. Todo un juego de variables que demostró a un Merval de tipo «oficial» quedando neutro, aunque su imagen resultó negativa. Y la Bolsa sufre.
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