...Pero no es lo que podríamos afirmar hoy. Esta crisis interminable y de difícil pronóstico marcó otro día de derrumbes, fusiones y salvatajes . Desde muy temprano las noticias de los mercados asiáticos presagiaban que nada bueno iba a suceder en la Cámara de Representantes de EE.UU., donde más tarde se trataría el plan presentado por el secretario del Tesoro.
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Lo mismo sucedió con los mercados europeos, que al operar en la franja horaria siguiente, tuvieron pérdidas significativas, resignando Madrid 3,9 por ciento, Londres 5,3 por ciento y París 5 por ciento, además, algunos de los gobiernos se hicieron cargo de instituciones bancarias al borde del derrumbe.
Y, efectivamente, el millonario pedido de rescate fue denegado.
El índice Dow Jones en una baja histórica perdió 6,60%, mientras que el petróleo siguió la misma tendencia negativa y cerró a 96,37 dólares el barril bajando 10,52%.
La Bolsa de San Pablo derrapó 9,36%, sufriendo en la mitad de la rueda una interrupción ordenada por sus autoridades.
No se salvó nadie
Nuestra mercado, siguiendo el contexto mundial, se anotó (con la peor de las combinaciones) un récord de volumen, 385 millones aproximadamente en acciones y una baja de 8,68%.
Un índice Merval que tocó un máximo de 1.686,03 y un mínimo de 1.524,72 cerrando la rueda en 1.545,45, mientras que los índices M.Ar y Merval 25 sufrieron pérdidas de 6,56% y 8,75% respectivamente. Entre las acciones negociadas se contabilizaron 3 alzas, 63 bajas y 3 papeles quedaron sin cambios. Las bajas más pronunciadas fueron las de Tenaris 17,04%, Pampa 15,78% y Petróleo Brasileiro 14,50%. La suba de Molinos Río, de 6,25%, la única a destacar de la jornada.
Los días transcurren, sin que se encuentre una salida consensuada para todo este desquicio financiero global que nos pega muy duro. Definitivamente la oscuridad nos acompaña.Y la Bolsa, con linterna.
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