Había bastantes órdenes de compra antes de abrir a las 10 ayer los mercados. Se supo que varios bancos compraron. Es notorio que fue la esencia del mercado, como conjunto, la que operó ayer en positivo, o sea no vinieron fondos externos o internos masivos a gravitar. Tampoco había ninguna noticia, ninguno de los nombres jugados y menos medidas económicas definidas -quizá lo contrario, como el poco serio accionar político del fiscal Carlos Stornelli-que impulsara un imprevisto optimismo. Pero lo cierto es que ayer las cotizaciones para la Argentina (ver cuadro adjunto) tuvieron un fuerte incremento tras 3 nefastas jornadas negativas. Difícil aún clasifi-Desde ya la exagerada baja de los precios de los títulos argentinos -igualados en rendimientos a Rusia-al cierre del lunes era una tentadora invitación. Puede ser «rebote de gato muerto» (en la terminología de operadores de mercado) y eso se verá según cómo siga hoy. Puede haber sido sólo un respiro. Puede que haya influido la declaración del presidente del Fondo Monetario, Horst Köhler, quien pidió que Estados Unidos baje más sus tasas (podría hacerlo a mediados de mayo) si no quiere provocar una crisis mundial y mencionó a la Argentina, Turquía e Indonesia como los que podrían encaminarla. Puede ser que por fin se haya definido la puja Domingo Cavallo-Pedro Pou en contra de éste, que no es solución pero suprime un enfrentamiento debilitante.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Puede ser también que el descontado alejamiento de Pou dirima -para bien o para mal, pero dirima-la puja de fondo entre ambos: si hay reactivación a cualquier precio y riesgo -el movilizar los encajes bancarios restando seguridad al sistema-por la mayor actividad y recaudación terminará bajando el déficit fiscal como porcentual del producto (Cavalloheterodoxia) o, lo contrario, si no hay muestras amplias de esfuerzo previo desde el Estado para achicar el déficit la inversión no concurre para reactivar porque siente que será usada para seguir pagando la ineficiencia pública y la alegre demagogia de gasto de los argentinos (Pou, hombres del CEMA, ortodoxia). No es un concepto de fácil alcance del inversor más común que parece predominó en la recuperación de mercados de ayer, pero debió sumar compradores más técnicos junto a la tentación de sólo los precios bajos del lunes y los especuladores.
Ya hay ortodoxos que con capacidad de pago hasta mediados de junio aceptan que Cavallo no tenía otra alternativa que meter mano a los encajes. También hay quienes observan un punto de vista nada común de tener en cuenta: con elecciones decisivas para la Alianza que las convocó en 5 meses -se votará el 14 de octubre-se achicó mucho el margen del actual ministro para anunciar ajustes drásticos. Otro elemento jugó a favor de Cavallo porque Köhler atacó a Estados Unidos y no en exigencias de más ajuste del Fondo a determinados países dando idea de que la «era Camdessus» (antecesor de Köhler) queda atrás. De cualquier manera, el Fondo Monetario lo espera el fin de semana al ministro argentino en su reunión de Washington y exigirá precisiones pero más de reactivación que de ajuste. Y el Fondo, aun con nueva postura, no tiene la predisposición de partenaire con que Cavallo acuerda algunas de sus presentaciones televisivas.
La lógica de la suba de ayer -y más si se mantiene hoy-es que 70% de los ingresos fiscales argentinos provienen de impuestos al consumo. En Estados Unidos es al revés, lo «gordo» proviene de ganancias. Por lo tanto hay que contemplar esas fundamentales diferencias. Esto lleva a cierto levantar las reservas de muchos ortodoxos comprensivos y no fundamentalistas. Todos son necesarios y lo son sus opiniones porque -no olvidar-hoy la Argentina tiene 1.020 millones de desfase en el déficit previsto con el Fondo Monetario, y si no se cierra la brecha no ingresa el segundo tramo del blindaje financiero que se le brindó y que ya el país malgastó en su primer tramo. Que comprimir el gasto público -ciertamente no santo de devoción de Cavallo, nunca-no puede ser ignorado ni aun cuando con la ida de Pou se haya determinado que no será prioritario. Cuidado con esto.
Dejá tu comentario