Si bien aquello del «alza» es una situación solamente imaginativa para varios de los aspectos, en algún caso particular y ciertos pasajes del conjunto, se puede llegar a observar una parte de tal imagen. Lo demás, es solamente un querer actuar de marcador férreo, de seguidor fiel de lo que produzca el billete dólar en la «City» y conformarse con ser el sustituto más autorizado.
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En la víspera, mientras Wall Street quedaba fuera de circuito por feriado, y en la región se movían hacia abajo los referentes principales, Buenos Aires tenía a su recinto con una oreja en el microcentro y de allí le venían dos ruidos fuertes...
Arribaban las novedades de entidades bancarias y camiones de caudales ferozmente atacados, en incursión sumamente agresiva de quienes se ven perjudicados.
Mientras Duhalde se presentaba en conferencia con el seleccionado de América, el dólar recogía inquietudes y se hacía más inalcanzable para el triste peso.
Las acciones tomaban esto como condimento, al tiempo que se hablaba de una marcha atrás con retenciones petroleras y la plaza de Pérez Companc oficiaba de locomotora y Siderca hacía pesar sus tubos sin costura. Con volumen muy pobre, de sólo unos 4,5 millones de dólares, se consiguió casi 4 por ciento -bastante sobre la campaña- y estando cerca de ese andar dolarizado. Merval en «390», nos brinda una corrección «180», en la moneda fuerte...
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