Un mercado que se apoyó en un cúmulo de órdenes similar a la rueda anterior solamente presentó la variante de signo en el índice ponderado, aunque agregó muy poco a lo que se había plasmado el martes. No está mal, en tren de pensar que después de la explosión de órdenes del lunes la plaza parecía haberse quedado en levitación: sin saber demasiado hacia cuál de las direcciones dirigirse. Esa sensación de haber perdido cierta noción de lugar era riesgosa para los pasos siguientes. En consecuencia, que se mantuviera la calma, cierta paridad manifiesta de fuerzas, ayudó a apuntalar en cierta medida a los pisos alcanzados. El Merval acusó un mínimo de 1.526, arriba del cierre previo, después surcó hasta los 1.542 puntos y concluyó en más tibio 1.535. En porcentual, 0,66% de mejoría, lo que dejó todo en condiciones equilibradas respecto del inicio semanal.
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Un «clon» del volumen del martes, con $ 75 millones para acciones ordinarias, algo menos de $ 5 millones en certificados. Ligeramente mejor matizado por compras, igualmente la tranquilidad se patentizó en la marca de Acíndar, con 0,35%, 0,0% de Petrobras, y solamente Galicia dándole color al día con 0,85%. Dos bancos, Hipotecario y Francés, junto a Indupa y Polledo, alcanzarán subas fuera de marco y entre dos y tres por ciento. Momento de escasa agresividad.
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