Cuando pocos lo esperaban, se registraron ayer órdenes de compra para los bonos argentinos, en particular aquellos nominados en pesos que ajustan por inflación. El salto en los precios se produjo a partir de las 16.30 y benefició tanto a los papeles de mediano plazo como a los de plazos más largos, con mejoras que llegaron hasta 2%.
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Es cierto que el volumen fue escaso, pero dejó entrever cierto interés inversor (tanto de aquí como de afuera) por posicionarse en papeles locales. Sobresalió el comportamiento de los títulos porque fueron muy castigados durante casi todo 2007 (por la turbulencia internacional, pero en particular por el efecto INDEC), y además porque el clima en Wall Street continúa enrarecido.
Pero el alto rendimiento que ofrecen los papeles locales tras la caída de los precios produce cierto atractivo entre los que buscan oportunidades, aun asumiendo riesgos elevados. Y los títulos argentinos ofrecen la renta más alta del mundo hoy si se los mide en moneda local.
Títulos de relativamente corto plazo y que ya empezaron a devolver el capital, como el PRE9 (vence en 2014), presentan un rendimiento superior a 10,50% anual sobre la inflación. Si se estima una suba de los precios minoristas de «apenas» 9% en 2008, rinde 20% anual en moneda local. Aun con una devaluación del peso de 4% o 5%, la ganancia en dólares llegaría a más de 15%.
Por eso, no extrañó que este título fuera uno de los que encabezó la suba, con una mejora de 1,90%. Las órdenes llegaron sobre el cierre de la rueda y quedó -como el resto de los papeles- en sus máximos del día. Todos los títulos en moneda local presentan rendimientos más que atractivos, aun con una medición de la inflación completamente subestimada por parte del INDEC. El PRE8 (vence en 2010) rinde casi 9% y el BODEN 2014 algo más, 9,30% anual sobre la inflación.
Los papeles más largos, como el Par y el Discount, presentan tasas de 8% a 8,5% sobre la inflación. En este caso hay que considerar que pagan bajos cupones semestrales y que estas tasas altas se capitalizan. Por lo tanto, se trata de una inversión con plazos de espera mucho más largos. La apuesta, en este caso, puede pasar por una apreciación de capital, ya que se trata de los bonos que recibieron el principal castigo por el manoseo de los datos de la inflación.
El Discount pasó de $ 115 a $ 117 en el Mercado Abierto Electrónico, con una ganancia de 1,7%. También el Par tuvo una mejora significativa de 1,9%, aunque con volumen escaso.
Llama la atención el rendimiento del BONAR V en pesos. Se trata de un título a tasa fija que el gobierno colocó a 11,5% en junio del año pasado. Hoy presenta una tasa de casi 20% anual fija en pesos. Su principal problema es que no tiene un importante nivel de liquidez.
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