El presidente del gigante farmacéutico suizo Roche, Franz Humer, no quiere ni oír hablar de una eventual fusión con el grupo rival y accionista minoritario Novartis.
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Hoy lo reiteró al margen de la presentación de los resultados semestrales del grupo al señalar que una operación como ésa no tiene sentido.
"Una gran fusión de ese tipo devuelve a una empresa a como estaba tres o cinco años atrás", agregó el empresario, quien recordó que las fusiones de los años 90 resultaron en una disminución del número de nuevos fármacos en el mercado.
Humer explicó que su grupo apuesta por el crecimiento orgánico a la vez que procede a adquisiciones de empresas y de productos.
En concreto, Roche se interesa por las empresas de biotecnología activas en el sector de productos para diagnósticos.
Tanto Roche como Novartis anunciaron esta semana incrementos importantes de sus beneficios netos en el primer semestre: la primera los duplicó mientras que en el caso de Novartis crecieron un 19 por ciento.
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