El gobierno de Rusia desechó los planes de emitir más deuda y recurrir a créditos en el exterior en 2005 en vista del auge de las exportaciones de petróleo del país. Lo anunció ayer el ministro de Finanzas de ese país, Alexei Kudrin.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El consejo de ministros aprobó el bosquejo de presupuesto para 2005 sin incluir una emisión de eurobonos por u$s 2.500 millones ya que el Ministerio de Finanzas propuso que, en lugar de emitir deuda, se utilice dinero de un fondo establecido este año para ahorrar el superávit de los ingresos petroleros. «Dado que el fondo de estabilización se está acumulando rápidamente, no creemos que sea adecuado pedir prestado en los mercados internacionales el año próximo», dijo Kudrin.
De esta manera, Rusia, en lugar de aumentar el gasto con los mayores ingresos que obtiene de la revalorización del petróleo, opta por reducir endeudamiento. De hecho, tienen un plan de contingencia ante la caída en las cotizaciones internacionales, algo que la Argentina debería imitar por su estrecha dependencia de cuanto sucede con el precio de la soja en Chicago.
El fondo de estabilización petrolera está diseñado en ese país para compensar déficit en los presupuestos federal y jubilatorio, y así dar un respiro a las finanzas estatales ante la eventualidad de una caída en los precios del petróleo.
Según la ley, el gobierno puede usar el di-nero del fondo para propósitos ajenos al presupuesto y las jubilaciones si excede 500.000 millones de rublos (17.120 millones de dólares). El gobierno espera que el fondo de estabilización alcance 574.400 millones de rublos para el 1 de enero y que se incremente a 795.300 millones de rublos tras un año. Rusia no ha emitido eurobonos desde su crisis económica de 1998. El ministro dijo que el gobierno debería usar el dinero del fondo de estabilización para reducir su deuda externa de 116.000 millones de dólares. Algunos funcionarios del gobierno y economistas han sugerido que el dinero debe emplearse para otros objetivos que no fueran el pago de la deuda externa.
Pero el Ministerio de Finanzas todavía recuerda la crisis de 1998, cuando cayó en un incumplimiento de la deuda local y tuvo muchas dificultades para reestructurar sus obligaciones externas.
Dejá tu comentario