La Bolsa de Valores de San Pablo finalizó con una fuerte baja de 9,57% en el índice Bovespa, al término de una jornada en la que la moneda brasileña volvió a devaluarse considerablemente frente al dólar. La divisa estadounidense se cotizó con un alza de 6,81% con respecto a las operaciones de la víspera, para negociarse en el segmento libre a un promedio de 2,388 reales por unidad para el tipo vendedor.
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En la Bolsa paulista, las transacciones fueron suspendidos por media hora por sexta vez en tres semanas. En una jornada volátil, el índice Bovespa retrocedió 3.973,66 unidades para cerrar a 35.069,73 puntos.
Los analistas atribuyeron el desplome en parte a la jornada negativa en los mercados internacionales, pero también a factores internos, en especial la decisión del gobierno de autorizar a las dos mayores instituciones financieras estatales, el Banco de Brasil y la Caja Económica Federal (CEF), a comprar bancos en dificultades.
«Esa medida del gobierno para estatizar los bancos cayó muy mal en el mercado. Quedó la impresión de que hay realmente instituciones financieras en dificultades», aclaró al respecto un operador de la corredora Walpires. La Bolsa paulista debió retrasar en 18 minutos su horario de cierre, después de la suspensión de media hora en las operaciones cuando la caída del Bovespa llegó a 10,03% y superó así el límite que hace accionar el mecanismo de protección denominado «circuit breaker».
Por su parte, el dólar acumula una apreciación de 12,52% frente al real desde el lunes de esta semana; al tiempo que frente a enero último, el alza acumulada llega a 33,99%.
En medio de la difícil jornada, el Banco do Brasil, principal banco público del país, descartó la compra de entidades financieras, luegode ser autorizado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva a estatizar entidades financieras privadas.
«La decisión del gobierno se anticipa a un movimiento que puede llegar dado que la legislación vigente no permitía la participación de un eventual proceso de absorción de bancos comerciales, pero no hay planes de compra más allá de los existentes», dijo el vicepresidente de Finanzas del BB, Aldo Mendes.
Autorización
El Banco do Brasil (BB) y la Caja Económica Federal fueron autorizadas por el gobierno a comprar bancos privados y estatales, empresas constructoras y de servicios previsionales, a raíz de la crisis financiera internacional. Por el momento, el BB se encuentra en proceso de compra de bancos regionales como el de Piaú, Nossa Caixa, de San Pablo, y el Banco Regional de Brasilia.
También el ministro de Economía brasileño, Guido Mantega, negó que existan bancos en peligro de quiebra en Brasil y que las compras de entidades podrán ser en forma temporaria para superar la fase de falta de liquidez de los bancos.
El anuncio de Lula provocó, además, la reacción de las fuerzas opositoras. «El presidente puede dictar la medida provisoria (decreto que después de cuatro meses puede ser discutido por el Congreso), pero no queremos que haga las cosas y nosotros nos enteremos por los medios», dijo el senador Demóstenes Torres, de Demócratas, partido conservador.
«Respaldar a los bancos se entiende porque perjudica a los ahorristas, pero no entiendo el motivo de extender la medida a las constructoras», dijo el senador.
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