8 de abril 2002 - 00:00

Se calma la disputa entre Economía y el Banco Central

Después del «blooper» que provocaron las marchas y contramarchas respecto de la devolución de depósitos reprogramados, Economía y el Banco Central se disponen a hacer las paces. Para confirmarlo, Jorge Remes Lenicov, titular de Hacienda, invitó al presidente del BCRA, Mario Blejer, a viajar juntos a Washington la semana que viene para participar de la reunión de primavera del Fondo Monetario Internacional.

De esta forma, ambas partes buscarán bajarle el tono a un conflicto que se produjo alrededor de una de los temas más sensibles para la sociedad argentina: la reprogramación de depósitos en el «corralito». Hay cerca de 1,9 millón de ahorristas con $ 44.000 millones que entran dentro del cronograma de devoluciones hasta setiembre de 2005.

El Banco Central también hará lo suyo para distender los nervios. Estudian para hoy un comunicado de prensa en donde quedará aclarado que la posibilidad de devolución de los depósitos dependerá de la situación de liquidez de las entidades, como también del acuerdo que se consiga con el Fondo Monetario Internacional.

•Plazo

Por lo pronto, hoy habrá reuniones de funcionarios de ambos bandos para mejorar la comunicación y evitar que sigan ocurriendo desprolijidadades. Entre otras cosas, por ejemplo, definirán el plazo que tendrán los ahorristas para canjear los plazos fijos por bonos en dólares y si se elimina el límite máximo de u$s 30.000 que se había definido por decreto en febrero.

El rol de Guillermo Nielsen, el hombre que Economía puso en el Central, es un verdadero misterio, considerando los reiterados cortocircuitos que se produjeron en los últimos meses.

El tema llegó hasta tal punto de tensión, que el viernes por la tarde el secretario de Finanzas, Lisandro Barry, amenazó con renunciar si el Central no sacaba algún tipo de aclaración o rectificación: «Con estas idas y vueltas es muy difícil trabajar», se quejó
.

También el monopolio «Clarín» se ocupó de agrandar el tema. Debido a los desesperados intentos para evitar que se modifique la Ley de Quiebras, funcional a sus intereses, llevó la cuestión durante tres días consecutivos como tapa principal
. Considerando que es una decisión que tendrá impacto recién dentro de nueve meses, el tratamiento resultó a todas luces exagerado.

Según la Comunicación «A» 3.555, que el BCRA dio a conocer el jueves a última hora, los bancos tendrían la posibilidad a partir del 2 de enero de 2003 de devolverles los plazos fijos a los ahorristas. A la suma debería adicionarse la tasa de interés y el ajuste por inflación, aplicando el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER). Sin embargo, el mismo párrafo aclaraba que todo estaría «sujeto a las condiciones que oportunamente establezca el Banco Central».

Por lo tanto, y luego del reclamo de los banqueros, en el Ministerio de Economía aseguraron desconocer totalmente que ellos fuesen los «autores intelectuales» de la medida.

La explicación que dieron en el Central es que se trató de una respuesta rápida ante un pedido del FMI.

•Objetivo

Desde el organismo internacional vienen insistiendo en la necesidad de liberar lo antes posible el «corralito» para recuperar la confianza del público. Pero nada dicen sobre el impacto monetario que tal decisión podría provocar. El pedido del Fondo no figura como un tema prioritario, pero sí es un objetivo deseable.

La ausencia de Blejer en el Central el jueves y viernes le terminó jugando una mala pasada. También él se vio sorprendido por una decisión de alta sensibilidad, que apenas había sido conversada tangencialmente en el directorio
.

En realidad, el responsable directo del texto que habilitó a los bancos a devolver los fondos fue
Alejandro Henke, uno de los directores más nuevos del Central, que además se desempeña como vicesuperintendente de la entidad. Se trata de uno de los hombres de mayor confianza dentro del directorio de Mario Blejer, sobre todo por su conocimiento técnico. Pero, evidentemente, resultó ingenuo respecto de las repercusiones mediáticas que pueden provocar ciertos anuncios.

El titular del BCRA lo confirmó en su cargo, pero
Henke podría igual pagar caro este paso en falso. Su pliego para confirmarlo en el cargo de director del Central está en el Senado, pero en la Cámara alta aseguran que no le darán el visto bueno. Le juega en contra, más allá de este episodio puntual, pertenecer al CEMA. Este centro de estudios económicos que tiene como abanderados al ex ministro de Economía Roque Fernández, al ex viceministro Carlos Rodríguez, y al ex titular del Central, Pedro Pou, que justamente en su última etapa se caracterizó por los tironeos y mala relación que mantuvo con los senadores.

Erróneamente, algunos medios interpretaron que la forma de devolución de depósitos debía recaer en el Poder Ejecutivo, a través de una reglamentación.
En realidad, le corresponde al propio BCRA indicar de qué forma debería procederse. Claro que -dada la polémica desatada-el tema quedará «cajoneado» hasta fin de año.

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