31 de julio 2002 - 00:00

Se complicó más la crisis brasileña

Se complicó más la crisis brasileña
El accionar del Banco Central de Brasil no logró frenar la escalada del dólar que ayer finalizó firme en 3,33 reales (subió 4,6%). El nivel de pánico se reflejó también en la prima de riesgo-país que superó los 2.400 puntos (una tasa de 24% anual por encima del rendimiento del bono del Tesoro de EE.UU.).

Esta es la causa por la cual la demanda por dólares parece no tener freno. Porque las empresas brasileñas que tienen que afrontar pagos con el exterior están siendo tentadas con importantes descuentos si anticipan la cancelación
.

Los acreedores externos, con la experiencia argentina, prefieren frente a un nivel tan alto de riesgo-país (cercano al default) cobrar algo que nada. De modo que les ofrecen a sus deudores precancelar a cambio de un atractivo descuento. Así las empresas se han lanzado de lleno a comprar dólares, no sólo porque consideran que los están comprando más baratos que mañana, sino porque quieren garantizarse la liquidez y aprovechar las quitas ofrecidas por los acreedores.

• Desilusión

El Central salió a intervenir ofreciendo la dosis diaria de 50 millones de dólares, pero el mercado hizo caso omiso a ello. Ayer precisamente anunció que mantendrá la misma política de intervención (ver nota aparte), lo cual desilusionó también al mercado que esperaba una postura más agresiva (en agosto venderá unos 1.100 millones de dólares más 735 millones de swap). Tampoco el anunciado apoyo financiero de la Casa Blanca a Brasil generó mejores expectativas y ello se reflejó en la firmeza del dólar y la suba del riesgopaís.

«El mercado continúa en pánico; entró en una espiral de expectativas, y el consenso ahora es que sin ayuda externa, el Banco Central no tiene condiciones para revertir» la turbulencia, afirmó el economista jefe de la corredora Fator Doria, Vladimir Caramaschi.

• Expectativa

La percepción es que los 50 millones de dólares que el Central se comprometió a vender diariamente, no suplen la demanda, y se ha generado «una gran expectativa sobre cuál será la política del Central para enfrentar la turbulencia», dijo el economista jefe del Banco Sudamérica, Luiz Carlos Costa.

«El problema es que el clima de expectativas está totalmente exacerbado. El mercado está en una irracionalidad total, y aunque el Banco Central hace lo que puede en las circunstancias, el mercado no responde»
, dijo el sub-director de la corredora Coinvalores, José Ataliba.

Sólo el mercado bursátil se salvó del malhumor y fueron los papeles vinculados con el sector exportador los que dieron mayor dinamismo a las operaciones.
El índice Ibovespa de la Bolsa de San Pablo subió 1,1%, en un movimiento de recuperación técnica tras las fuertes caídas registradas este mes. El Ibovespa tuvo un comportamiento con fuertes bajadas y subidas, y al final de la jornada terminó con 9.341 puntos, 101 unidades más que las anotadas la víspera, cuando avanzó un modesto 0,25%.

El ritmo de los negocios en la rueda paulista fue marcado durante la mayor parte del día por los principales indicadores de Nueva York, pero en la parte final de la sesión el Ibovespa logró sostenerse en el terreno positivo por una corriente compradora. Según los analistas, los inversores compraron ayer para aprovechar que los papeles de muchas empresas están por el suelo tras la secuencia de caídas registrada por la Bolsa paulista este mes, en el que sus pérdidas llegaron a ser de 17,2%.

En cuanto a la calificación riesgo-país ayer subió 11,28% y quedó por primera vez en la historia en 2.408 puntos.

Al mismo tiempo, el C-Bond, el principal título de deuda externa brasileña registró una baja de 5,66%, a 50% de su valor nominal
.

Dejá tu comentario

Te puede interesar