3 de julio 2002 - 00:00

Se desplomaron las acciones del gigante Vivendi

París (Bloomberg, Reuters, EFE, AFP) - El segundo grupo mundial de comunicación, Vivendi Universal, perdió ayer más de un cuarto de su valor en la Bolsa de París debido a que las persistentes preocupaciones por sus finanzas y su deuda generaron pánico entre los inversores.

La jornada bursátil, que para los operadores iba a ser un día de festejo por la inminencia del alejamiento del polémico presidente del grupo francés, Jean-Marie Messier, se transformó en una sangría para las acciones de la empresa.

En la Bolsa parisina el precio de las acciones de Vivendi llegó a derrumbarse 41% antes de estabilizarse levemente para cerrar con una baja de 25,52% a 17,80 euros, lo que borró más de un cuarto del valor de mercado de la compañía.

La caída ocurrió después de que el diario francés «Le Monde» mencionara un manejo contable poco claro de la empresa -que recordó a los recientes escándalos de Enron y WorldCom- y después de que Moody's recortara la calificación de la deuda de la compañía a «bonos basura», al citar crecientes dudas sobre la capacidad de Vivendi para pagar sus obligaciones y refinanciar su deuda a corto plazo.

Standard & Poor's también recortó la calificación de Vivendi y la colocó en el peldaño más bajo del grado de inversión. La calificadora advirtió que podría colocar la deuda de la compañía al nivel de bonos basura si no obtiene rápidamente nuevos créditos para evitar una crisis de liquidez.

Apoyo

«En términos de tiempo nos gustaría ver que el apoyo de los bancos se materializa dentro de algunas semanas, esto es, muy rápidamente», dijo el analista Guy Deslondes, de S&P.
El nerviosismo de la rueda bursátil de ayer empañó el alza de 9% que registraron las acciones de Vivendi un día antes, cuando los inversores celebraron la esperada renuncia del jefe de la compañía.

En las últimas horas, Messier, que se enfrenta a una rebelión de los directivos de Vivendi por su gestión de la empresa, se dio por vencido y comenzó a prepararse para presentar su renuncia en una reunión de directorio que se realizaría hoy, de acuerdo con fuentes cercanas a la compañía.

Pero justo cuando los analistas empezaban a celebrar la posibilidad de que la compañía escinda sus negocios, un artículo de «Le Monde» causó temor entre los inversores al citar nuevas revelaciones sobre las cuentas de Vivendi.

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