8 de enero 2007 - 00:00

Se encarecen la compra y el alquiler de los inmuebles

Apartir de esta semana, alquilar o comprar un inmueble en la Ciudad de Buenos Aires será más caro por la aplicación del nuevo Código Fiscal que aprobó la Legislatura porteña a fin de año. La normativa extiende la aplicación del Impuesto de Sellos al alquiler de locales comerciales y reduce la base imponible en los casos de adquisición de inmuebles desde $ 600.000 hasta $ 360.000.

Los cambios comenzarán a regir para las operaciones descriptas que se registren a partir del 11 de enero, es decir de este jueves. Por lo tanto, quienes decidan efectuar una transacción inmobiliaria no sólo deberán lidiar con el aumento de los precios en la Ciudad, sino que ahora también deberán afrontar mayores costos impositivos.

Estos cambios fueron impulsados por la administración del jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman, y se resumen en los siguientes puntos en lo que respecta a la aplicación del Impuesto de Sellos:   

  • Alquileres: comenzará a aplicarse este gravamen sobre los comerciales. Tendrá una alícuota diferencial de 0,5% sobre el monto anual de la operación. Esto significa que para un alquiler de u$s 120.000 anuales (es decir u$s 10.000 por mes), corresponderá pagar Sellos por 600 dólares, es decir unos 1.850 pesos. Si la operación se efectúa sin plazo, habrá que pagar el monto correspondiente a tres años. Inquilino y locatario deberán acordar quién se hace cargo de esta imposición. Siguen exentos de este impuesto los alquileres para vivienda familiar (en la provincia de Buenos Aires pagan).   

  • Compra de inmuebles: en el caso de vivienda única y familiar, hasta el año pasado estaba vigente una exención para la compra de hasta $ 600.000. Pero ahora ese beneficio se redujo a $ 360.000, es decir unos 120.000 dólares. Por lo tanto, desde ahora habrá que tributar 2,5% por encima de este monto. Por ejemplo, en el caso de una venta que se hace por $ 550.000, antes no había que pagar Sellos porque el monto se encontraba debajo del mínimo no imponible. Pero ahora habrá que hacerlo por el excedente de $ 360.000, que en este caso da $ 190.000. El 2,5% de esta cifra llega a $ 4.750. Los escribanos serán los agentes de retención del impuesto en el momento de efectuarse la escritura pública. La medida repercutirá en las operaciones inmobiliarias que efectúa típicamente la clase media, de acuerdo con el monto que se estipuló como base. Hasta el año pasado sólo se gravaban aquellas operaciones del segmento catalogado como premium.

  • Ofensiva

    Estas nuevas disposiciones por parte del Gobierno porteño se suman a la ofensiva de la AFIP para transparentar el mercado inmobiliario. El titular del organismo, Alberto Abad, pretende que a partir de ahora las operaciones se escrituren por valores mucho más cercanos a los reales.

    Para ello, a partir de marzo comenzará a funcionar un registro de inmobiliarias, con el objetivo de controlar la operación desde que se publica la venta hasta el momento de la escritura. Todas las compañías deberán comenzarán en breve a inscribirse en un registro habilitado por la AFIP.

    Además, desde fines del año pasado se instrumentaron cambios para el cobro del Impuesto a la Transferencia de Inmuebles (ITI), ya que la exención sólo se aplica si el dinero obtenido por la venta de un departamento familiar se aplica para la compra de otro inmueble de igual característica. Claro que en general eran pocos los que pagaban el tributo, aun cuando el objetivo de la venta no fuese adquirir otro inmueble.
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