Detroit (AFP).- El multimillonario estadounidense Kirk Kerkorian, gran accionista de General Motors, aboga por una alianza con los grupos Nissan (japonés) y Renault (francés), una idea que fue bien recibida por Wall Street, que ve allí una posibilidad de que el número uno mundial del automóvil salga de la crisis.
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La empresa de Kerkorian, Tracinda, que tiene 9,9% de GM y cuenta con un representante en su consejo de administración, instó al constructor estadounidense a estudiar la posibilidad de asumir "una importante participación minoritaria" en el grupo franco-nipón.
Tracinda planteó su propuesta a la oficina estadounidense de control de la bolsa (SEC), a la que se le entregaron copias de las cartas enviadas al presidente de Nissan-Renault, Carlos Ghosn, y al de GM, Rick Wagoner.
En su carta a Wagoner, Tracinda escribe que "comprendió que Renault y Nissan eran receptivas a la idea de incluir a GM en su asociación y darle al grupo estadounidense una importante participación minoritaria" en su capital.
Renault y Nissan son socias desde 1999 a través de un sistema de participación cruzada; el primero posee el 44% del segundo, mientras que el grupo japonés tiene el 15% del francés.
General Motors reaccionó rápidamente, afirmando que "no había recibido ninguna oferta ni propuesta" del conglomerado franco-nipón sobre una eventual integración en su alianza.
"El pedido de Tracinda será tenido en cuenta por el consejo de administración de General Motors. En este momento no tenemos otros comentarios para hacer", agrega GM.
Tracinda explicó asimismo que había pedido al consejo de administración de GM "formar una comisión para explorar inmediatamente y en todos los aspectos, con la dirección, el hecho de participar en una alianza-asociación con Nissan-Reanult".
"Como hemos recordado recientemente con Ghosn, Tracinda piensa que GM, Renault y Nissan deberían explorar una alianza fundada en una asociación entre los tres grupos", lo que las fortalecería frente a la competencia "en una industria mundial cada vez más difícil", agrega Tracinda en su carta a Carlos Ghosn.
La francesa Renault se negó a hacer comentarios. "Les enviaremos información cuando logremos aclarar este asunto", dijo el grupo en París.
En octubre Renault había desmentido formalmente informaciones de la revista francesa Cahllenges, según las cuales Carlos Ghosn estudiaría una alianza con uno de los gigantes estadounidenses, GM o Ford, a través de un intercambio de acciones.
Al suceder en abril de 2005 a Louis Schweitzer al frente de Renault, quien encabezó la recuperación de Nissan, no excluyó la llegada de un nuevo socio. "Jamás dijimos que fuera un club cerrado", había dicho Ghosn, aunque desmintió cualquier proyecto concreto.
La comunidad financiera estadounidense saludó el viernes la eventualidad de participación de GM en una alianza tripartita, que puesto que el número uno del mundo atraviesa una de las peores crisis financieras de su historia en el marco de altos precios de la gasolina y con las ventas de los vehículos 4x4 cayendo en picada.
El grupo perdió más de 10 millones de dólares el año pasado.
Los analistas no consideraban que Ghosn estuviera planteándose lisa y llanamente comprar la GM, pero subrayaban que una alianza con Nissan y Renault presentaría reales oportunidades para el gigante estadounidense y viceversa.
GM "podría racionalizar sus capacidades (de producción) europeas" y se beneficiaría asimismo del desarrollo de productos "de la fuerza de Renault en América del Norte", indicó Himanshu Patel, del banco JP Morgan.
Por otro lado, el grupo franco-japonés se fortalecería en China, "donde GM tiene una red de distribución mucho más sólida que Nissan y Renault", según Patel.