9 de diciembre 2004 - 00:00

Secco: "Se aleja posible canje exitoso"

Para el economista Luis Secco, hay dudas en el mercado sobre la voluntad del gobierno para salir del default.
Para el economista Luis Secco, hay dudas en el mercado sobre la voluntad del gobierno para salir del default.
A una semana de los rumores de renuncia del ministro Roberto Lavagna, el economista Luis Secco consideró que las consecuencias de una potencial salida del funcionario dependen en realidad de quien sea su sucesor. No obstante, reconoció que el ministro «estuvo cerca de un punto de no retorno».

En relación con la posibilidad de modificar la Carta Orgánica del Banco Central para pagar las deudas con los organismos multilaterales, Secco opinó que esta operación no sería «recomendable ni necesaria», pero aclaró que no cree «en las virtudes de pagarle al Fondo sin haber reestructurado la deuda». En este sentido, señaló como necesario un nivel de aceptación mínimo de 80% para «no dejar dudas que el default fue superado». Para el economista, hay dudas serias sobre la verdadera voluntad del gobierno de salir del default. A continuación, el diálogo con el economista Luis Secco.

Periodista:
¿Pueden producirse nuevas postergaciones en la fecha de inicio del canje?

Luis Secco: Las demoras que hubo hasta ahora eran previsibles y es de prever que se sucedan algunas más. Pero el hecho de que aún no se haya podido conseguir un contrato con alguna entidad internacional, sea el mismo BoNY o cualquier otro banco, es mucho menos justificable y está generando mucha incertidumbre respecto de la posibilidad de iniciar el canje el 17 de enero. De hecho, si no se puede acordar con el BoNY y se consigue alguna otra entidad, lo más probanenble es que deba producirse una nueva postergación.


P.:
¿Cómo afecta esta cuota adicional de incertidumbre al proceso de reestructuración?

L.S.: Lo que provoca son mayores dudas acerca de la verdadera voluntad de pago del gobierno argentino, que se refuerzan con cada una de las demoras que se van produciendo. Cada día resultará más difícil convencer a una cantidad creciente de acreedores de que las autoridades argentinas tiedeuna verdadera vocación por salir del default. En este sentido estamos frente a un escenario que no es muy distinto al pre Dubai. La discusión no es sólo sobre la capacidad de pago de la Argentina, sino y fundamentalmente sobre su voluntad de pago, y este hecho aleja las posibilidades de un canje exitoso.


P.:
¿Qué se puede esperar entonces ahora del nivel de aceptación de la deuda?

L.S.: Con la última propuesta que se hizo en Buenos Aires, el porcentaje de adhesión al canje está lejos de un nivel satisfactorio. En algún momento la caída de la tasa de interés internacional y la mejora del riesgo emergente generaron « clima de canje», sin necesidad de que las autoridades argentinas modificaran la propuesta. Pero el « momentum» ya pasó. Ahora el mercado espera que la propuesta sea modificada. De no mediar dicha modificación será difícil conseguir un nivel de aceptación tal que nadie ponga en dudas que se superó el default. Y en este sentido, me parece que no superarse el umbral de 80%, quedarían disconformes una gran cantidad de actores involucrados en este proceso y no resultará nada fácil convivir con una magnitud tan elevada de acreedores litigando, buscando por todos los medios cobrarse algo.


• Ingenuidad

P.: En este escenario, ¿ cuáles son las chances de retomar las conversaciones con el Fondo el año próximo y obtener un nuevo acuerdo que permita refinanciar los vencimientos?

L.S.: Creo que el FMI ha sido bastante tajante en este punto: primero se concreta el canje y después se negocia con el Fondo. Después de todo, esa fue la estrategia que impulsó el gobierno argentino cuando quedó claro que no se podía cumplir con ninguna de las metas estructurales comprometidas para este año. El problema de la Argentina no es tener que sentarse a negociar con el FMI y cumplir con lo acordado. Es ingenuo pensar que porque no haya que acordar nada desaparecerá la necesidad de gestionar y resolver los problemas cuya solución viene postergándose en los últimos 3 años.


P.:
¿Es viable reformar la Carta Orgánica del BCRA para cumplir con el Fondo?

L.S.: Lamentablemente todo es posible en esta Argentina tan poco amante de la institucionalidad, las leyes y la Constitución. De lo que estoy seguro es que no es recomendable. Tampoco me parece necesaria, porque no creo en las virtudes de pagarle al FMI sin haber completado el canje con los acreedores privados y sin un acuerdo de por medio. Ahora algunos empiezan a comprender lo riesgoso de la jugada de seguir pagándole al Fondo con reservas cuando todavía no podía darse por seguro el éxito del canje.

P.: ¿Qué efecto tendría particularmente sobre el tipo de cambio?

L.S.: De profundizar esta estrategia, la demanda de pesos podría comenzar a flaquear en la medida en que las reservas ya no estén disponibles para respaldarla y la política monetaria de tipo de cambio real alto y tasas de interés reales negativas ya no podría ser llevada a cabo tan cómodamente.


P.:
¿Qué tan reales fueron los rumores de renuncia de Lavagna?

L.S.: Cuando un ministro no las tiene todas consigo es usual que se generen rumores de renuncia o de recambio. Me parece que esta vez se estuvo cerca del punto de no retorno. De todas maneras, creo que las consecuencias de una salida de Lavagna del Ministerio de Economía dependen crucialmente de quién pueda ser su sucesor.Y, por ende, estos rumores son muy negativos porque incrementan la incertidumbre. No se debe perder de vista que aún hoy, no está del todo claro qué es posible y qué no dentro de la geografía presidencial.

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