La tradición (si se quiere la superstición) sindica los viernes 13 como días de mala suerte (aunque por alguna razón, en los países latinos son los martes 13). Y si nos atenemos al panorama con que se presentaba la última rueda, así parecía ser: Cisco y Hewlett-Packard seguían golpeando al sector tecnológico y neutralizaban los buenos números de Dell Computers (en la semana, las empresas de telecomunicaciones perdieron casi 7 por ciento en promedio, mientras que los fabricantes de semiconductores orillaron -6%), el déficit comercial rompía todas las barreras y trepaba a u$s 55.800 mil millones, el petróleo marcaba un nuevo récord histórico al trepar a u$s 46,58 (subió un impresionante 6% en la semana), la situación en Irak que se calentaba cada vez más al entrar las fuerzas en conflicto en una especie de entente en la cual ninguna de las facciones ganaba, pero nadie perdía (salvo los muertos y sus seres queridos), y por si todo esto no bastara, un huracán fuerza 4 asoló las costas de la Florida y causó daños por cientos de millones de dólares, evacuaciones y varios muertos.
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Pero demostrando una vez más que el mercado bursátil se mueve por razones que no son siempre las más visibles y aunque ninguno de los tres grandes índices terminó el viernes en lo mejor del día, todos quedaron en positivo. El Promedio Industrial ganó 0,11% trepando a 9.825,35 puntos, mientras el NASDAQ marcó una mejora de 0,27% y el S&P 500 subió 0,15%. Es claro que estos valores no son significativos y que más que "suba" podríamos hablar de una jornada "neutra". Informate más
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