El Senado confirmará esta tarde la nueva cúpula del Banco Central. Además del vicepresidente de la entidad, Mario Blejer, quedará ratificado en el recinto el resto del directorio que estaba designado en comisión por el Poder Ejecutivo. Integran la nómina Hugo Bruzzone, Felipe Murolo, Amalia Martínez y Roberto Reyna.
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Al quinteto del oficialismo, hay que agregar al senador Ricardo Branda (PJ-Formosa), quien goza de una licencia en la banca para poder trabajar en el edificio de la calle Reconquista al 200. La coronación de Branda, que le asegura continuidad laboral en el Estado más allá del 10 de diciembre, sirvió para destrabar el resto de los pliegos que esperaba turno en la Comisión de Acuerdos, que gerencia el chaqueño Horacio Zalazar, desde hace meses. El ascenso de un peronista conmovió a la bancada opositora, que se juramentó a avalar los diplomas de directores en una misma sesión.
El bloque que conduce José Luis Gioja le dio ayer el espaldarazo definitivo al formose-ño. En los últimos días, tal como informó este diario, el gobernador del terruño de Branda, Gildo Insfrán, y su colega santacruceño Néstor Kirchner desplegaron un discreto lobby para destronar al senador en tránsito de convertirse en banquero nacional (ya lo había sido en su provincia).
Insfrán, y su prolongación en la Cámara alta -Manuel Rodríguez-, son adversarios domésticos de Branda, alineado con Vicente Joga, antecesor de actual mandatario y archienemigo de este último. Rodríguez deslizó que habría una acuerdo con la Alianza de Formosa, ya que Joga habría colectado votos para la contra de Insfrán, según la visión de los insfranistas.
Kirchner, en cambio, se refirió a la supuesta falta de legitimidad de los senadores salientes para hacer nombramientos o aprobar proyectos. Por supuesto, no olvidó mencionar el fantasma del escándalo por las presuntas coimas.
La esposa del gobernador de Santa Cruz, Cristina Kirchner, estrenó su rango de sena-dora electa pidiendo la derogación de la reforma laboral y objetando las facultades del actual Senado. En la reunión de bloque de legisladores entrantes celebrada la semana pasada, se atrevió a recomendar a los presentes que fueron reelegidos el 14 de octubre -el mismo Gioja, Eduardo Menem, Jorge Yoma, Carlos Verna y Angel Pardo-que no adoptaran resoluciones.
• Rencor
Menem y los demás le hicieron saber que «los que están en funciones son tan legítimos como los que llegarán en diciembre». La actual diputada siente todavía rencor hacia el bloque que la obligó a romper y abrir una minibancada disidente, tras una pelea con Augusto Alasino y compañía, a mediados del '94.
Ayer, Alberto Tell -titular de la Comisión de Trabajo-se molestó por los trascendidos de esa cita de nuevos senadores. Verna se ocupó de aclararle que «delante de nosotros, nadie dijo nada de derogar la reforma, como lo hizo afuera Cristina Kirchner, con los periodistas». Alasino aprovechó para ironizar sobre la bijouterie de la dama. «Con todas las joyas que tiene, la verdad es que podría comprarse todas las ovejas de la Patagonia», se divirtió.
Antes de acordar que tratarán de aliviar el archivo de iniciativas pendientes a partir de la sesión de hoy -la ley de inteligencia fogoneada por la cordobesa Beatriz Raijer figura al tope, seguida por el proyecto de pagar impuestos con bonos provinciales, de José Carbo-nell (Tucumán)-, Menem se comprometió a poner en caja a la señora de Kirchner. «Los que seguimos nos vamos a ocupar de poner las cosas en su lugar, tal como hicimos hasta ahora», avisó el riojano.
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