El Senado resolvió ayer confirmar la designación de Aldo Pignanelli al frente del Banco Central hasta el 23 de setiembre de 2004. El titular del BCRA, que está en comisión a instancias del Poder Ejecutivo, esperaba turno en la comisión de Acuerdos por culpa de la interna del bloque peronista, que debatía si convenía o no avalarlo, teniendo en cuenta que en mayo asumirá un nuevo presidente de la Nación. Una paradoja, ya que los mismos legisladores sancionaron una ley que da estabilidad y continuidad a los responsables del Central, más allá del poder político de turno. Curiosamente, no fue el más fervoroso duhaldista el que destrabó la ratificación de Pignanelli. Ni alguno de los senadores que el día anterior se reunieron con la comisión de notables, quienes reclamaron por la autonomía de la entidad rectora del sistema financiero.
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Fue uno de los «rebeldes» del peronismo, el entrerriano Jorge Busti, quien convocó en medio de las vacaciones de invierno a la comisión de Acuerdos para definir los pliegos pendientes del BCRA. No logró siquiera quórum. Menos que eso. Apenas asistieron Antonio Cafiero y el radical Eduardo Moro.
En sintonía con ambos, Busti consideró que no tenía sentido demorar más a Pignanelli, a quien en la Cámara alta le habían dado hace un par de meses el acuerdo como miembro del directorio. «Hagamos un dictamen y después decidimos con las respectivas bancadas qué hacemos con los demás diplomas en lista de espera», propuso el entrerriano, que se opuso a la derogación de la ley de «subversión económica» y rompió con Duhalde luego de que el designado privilegió su acuerdo con Raúl Alfonsín.
•Negativa
A las rúbricas de Busti, Cafiero y Moro se acoplaron más tarde las de Carlos Verna (PJ-La Pampa) y Carlos Maestro (UCR-Chubut), que prometió las firmas de todos sus correligionarios en Acuerdos. Sólo se negó terminantemente a suscribir el peronista formoseño José Mayans, quien mantiene un añejo entredicho provincial con Pignanelli.
En vista de las adhesiones logradas, el jefe de la comisión telefoneó a Juan Carlos Maqueda y Marcelo López Arias, autoridades del cuerpo, para pedirles la convocatoria a una sesión para hoy. «Tengo 10 pliegos de jueces en condiciones de ser tratados en el recinto y, además, el de Pignanelli», insistió Busti. Aunque parecía una tarea de resultado incierto -ayer había menos de 20 senadores en el Congreso-, el presidente provisional y el vice se juramentaron a buscar quórum.
Quedarán en análisis las demás designaciones del Central, entre ellas, las del designado vicepresidente segundo de la entidad, el ex senador Ricardo Branda (con mandato hasta 2007).
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