El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La sesión, que concluyó el miércoles por la noche, discurrió con barras repletas, luego desalojadas, y una concentración opositora en las afueras del Palacio Legislativo.
Los asistentes a las barras convocados por grupos del Frente Amplio pero opuestos al acuerdo fueron desalojados tres horas después de iniciado el debate, cuando comenzaron a vociferar consignas como "No al Tratado", "Patria sí, colonia no", al tiempo que trataban de "traidores" a los legisladores.
Con banderas del Frente Amplio, del Movimiento de Participación Popular -su sector mayoritario, que lidera el ex guerrillero tupamaro y actual ministro de Agricultura José Mujica- y carteles con leyendas de rechazo al Tratado, los desalojados se sumaron a la concentración afuera del Palacio y cortaron el tránsito por la avenida que lo rodea con neumáticos que incendiaron.
Treinta de los 31 senadores presentes, después de seis horas de discusión, aprobaron la norma.
Sólo el senador comunista Eduardo Lorier votó en contra aunque expresó su apoyo al presidente socialista Tabaré Vázquez y precisó que a su juicio la unidad partidaria "no está en juego" por su postura.
Lorier hizo referencia a que se trata de una posición "histórica" de su partido que rechaza estos acuerdos con Estados Unidos.
El senador explicó hoy a la página de Internet Observa que le quedó un "sabor amargo" debido a que "se aprobó el tratado y quedamos divididos" y reconoció que "eso a mí me afecta mucho".
Lorier señaló que "lo que más me preocupa es lo que tiene que ver con el Tratado" y recordó que el mismo no fue discutido orgánicamente y "no hubo resolución" al respecto en la interna del Frente Amplio.
"Desde nuestro punto de vista no existió esa discusión y por eso la bancada no estaba habilitada para avanzar en el tema. Por eso desde el punto de vista orgánico yo no estoy desacatando nada y esa discusión se va a hacer en febrero cuando se realice el Plenario Nacional" de la coalición, recalcó Lorier.
El Tratado fue firmado en febrero pasado, sobre el final del anterior gobierno que encabezó Jorge Batlle, del conservador Partido Colorado.
El gobierno de Vázquez renegoció el acuerdo con autoridades estadounidenses y las modificaciones fueron aceptadas y comunicadas a Uruguay en la Cumbre de las Américas que se celebró en noviembre en Mar del Plata, Argentina.
En la presentación del Tratado, previo a su votación, el senador José Korseniak, destacó el "hecho político importante" que significó la aceptación de las modificaciones por parte de Estados Unidos.
Durante el debate, el líder del partido Nacional (Blanco, conservador), Jorge Larrañaga, criticó la postura de los legisladores frentistas y recordó que históricamente expresaron su rechazo a acuerdos con Estados Unidos.
Los desórdenes que desembocaron en el desalojo de las barras se produjeron cuando el senador blanco finalizaba su exposición señalando "bienvenidos compañeros frentistas al club de serviles de los Estados Unidos".
Larrañaga dijo hoy a radio El Espectador que "tengo derecho a decirles `bienvenidosï a un club que ellos -en su momento- dijeron nunca pertenecer, en un doble discurso manifiesto".
En su opinión, es obligación del Partido Blanco marcar "las enormes contradicciones" del gobierno y en ese sentido, se preguntó si el Frente Amplio hubiera votado ayer el tratado si no estuviera en el gobierno.
"Seguramente no lo hubieran hecho", se contestó.
Larrañaga agregó que toda esta discusión hace un "flaco favor" a las posibles inversiones y aseguró que los cambios en el texto que logró el presidente Vázquez empeoraron las condiciones y subrayó que "de 110 carillas cambiaron cuatro palabras y los cambios fueron para peor".
No obstante, defendió su voto favorable, debido a que "el país tiene que tener un tratado de protección de inversiones con Estados Unidos. Es más, tiene que tener un Tratado de Libre Comercio".
El texto del Tratado pasará ahora a la Cámara de Diputados, en la que el gobierno espera sea aprobado la semana próxima.