En un marco de incertidumbre en las relaciones comerciales entre Estados Unidos y los países pertenecientes al Mercosur, la influyente Federación de Industrias de San Pablo (FIESP) anunció ayer la apertura de una oficina en Washington, con el objetivo de crear un canal de comunicación para las negociaciones «con el gobierno norteamericano y con el sector privado para el incremento del comercio entre los dos países».
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La decisión de la FIESP (las más importante de las agrupaciones industriales brasileñas) puede ser leída también como una muestra de confianza en que Estados Unidos no dejará fuera a Brasil del Sistema General de Preferencias (SGP), mediante el cual una serie de países en vías de desarrollo pueden acceder al mercado americano en condiciones favorables. El anuncio de la revisión por parte del Ejecutivo norteamericano del SGP afectó también a la Argentina y pone en riesgo exportaciones por u$s 600 millones como mínimo.