17 de julio 2026 - 16:28

Nuevo mapa minero de América Latina: quién lidera la producción y qué frena el crecimiento del sector

El futuro del sector en la región estará determinado por la capacidad de resolver desafíos de energía, infraestructura, logística y regulación. ¿Qué lugar ocupa Argentina? Panamá busca reactivar Cobre Panamá y Brasil y Perú consolidan su liderazgo regional.

Agrekko alertó que la próxima década no estará definida únicamente por quién posea los mejores depósitos de cobre o litio, sino por quién logre construir el mejor entorno operativo.

Agrekko alertó que la próxima década no estará definida únicamente por quién posea los mejores depósitos de cobre o litio, sino por quién logre construir el mejor entorno operativo.

La transición energética mundial volvió a colocar a América Latina en el centro del mapa minero global. Con algunos de los mayores recursos de cobre, litio, hierro, oro, plata y níquel del planeta, la región concentra proyectos decisivos para abastecer la creciente demanda de minerales críticos. Sin embargo, la nueva competencia ya no se define únicamente por la riqueza geológica: la infraestructura energética, la logística, los permisos ambientales y la capacidad operativa aparecen como los principales factores que determinarán qué países lograrán transformar ese potencial en inversiones, producción y exportaciones.

Esa es la principal conclusión del informe "La nueva ecuación de la minería en América Latina: los límites invisibles entre energía y operación", elaborado por Aggreko a partir de entrevistas con 21 ejecutivos y especialistas de Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, México y Perú.

El estudio sostiene que "el futuro de la minería latinoamericana debe evaluarse por la capacidad operativa de los países y las empresas, más que solo por sus reservas minerales".

El sector minero en América Latina sigue en expansión, impulsado por una demanda creciente de minerales estratégicos, pero enfrenta cuellos de botella. Un primer factor crítico es la distancia entre las instalaciones mineras y los centros de infraestructura existentes.

El sector minero en América Latina sigue en expansión, impulsado por una demanda creciente de minerales estratégicos, pero enfrenta cuellos de botella. Un primer factor crítico es la distancia entre las instalaciones mineras y los centros de infraestructura existentes.

Además, reveló que el 66% de los ejecutivos y especialistas consultados asocia el futuro energético de la minería con una transición hacia modelos más sostenibles, apoyados en energías renovables, mayor eficiencia energética y una matriz más limpia, diversificada y trazable durante los próximos cinco a diez años.

Al mismo tiempo, los entrevistados consideran que el crecimiento de la demanda mundial de minerales críticos implicará un incremento sostenido del consumo de energía en las operaciones mineras.

Sin embargo, el 40% advirtió que persisten importantes barreras operativas y económicas para avanzar en esa transformación, ya que los costos, la disponibilidad y las limitaciones de las fuentes renovables hacen que el diésel continúe desempeñando un rol clave para garantizar la confiabilidad del suministro y la continuidad de las operaciones, especialmente en proyectos ubicados en zonas remotas.

El mapa minero de América Latina

Mapa de la minería en América Latina: el cobre y el litio impulsan una nueva carrera regional, pero la competitividad ya no depende solo de los recursos.

Mapa de la minería en América Latina: el cobre y el litio impulsan una nueva carrera regional, pero la competitividad ya no depende solo de los recursos.

El mapa regional refleja realidades muy diferentes. Perú continúa siendo una potencia minera, con exportaciones récord por u$s61.800 millones en 2025, equivalentes a cerca del 60% de sus ventas externas y alrededor del 10% del PBI. Brasil, impulsado por el mineral de hierro, el oro y el niobio, exportó u$s 46.000 millones, explicó el 55% del superávit comercial y proyecta inversiones por u$s76.900 millones hasta 2030. Bolivia concentra el 57% de sus exportaciones en minerales, mientras México mantiene un sector que representa alrededor del 4,7% del PBI con liderazgo mundial en plata.

En ese escenario, Argentina atraviesa uno de los ciclos de mayor expansión de su historia minera. Las exportaciones alcanzaron un récord de u$s6.075 millones en 2025, un crecimiento del 31% interanual, equivalente al 6,9% de las exportaciones nacionales. De acuerdo con un trabajo de Nadav Rajzman (CAEM) y Guido D'Angelo (Bolsa de Comercio de Rosario), de mantenerse las proyecciones actuales, las ventas externas superarían los u$s9.000 millones en 2026, llevando la participación de la minería por encima del 10% del total exportado. En otras palabras, uno de cada diez dólares que exporte el país provendría del sector.

Aunque el cobre argentino todavía espera el desarrollo de los grandes proyectos, Martín Bronce, en Jujuy, se convirtió en el único emprendimiento que actualmente exporta este mineral. Operado por capitales locales de MOM Mining, el yacimiento comercializa mineral con leyes de entre 4% y 5%, muy superiores a las habituales en Chile, mientras avanza en tareas de exploración para ampliar recursos y capacidad productiva.

Otro de los focos regionales está puesto en Panamá. Tras el cierre de Cobre Panamá en 2023, una auditoría concluyó recientemente que el yacimiento está en condiciones de volver a operar. Paralelamente, el gobierno autorizó a First Quantum Minerals (FQM) -también desarrolladora del proyecto Taca Taca, en Salta- a procesar y exportar unas 38 millones de toneladas de mineral almacenado, con una inversión cercana a u$s250 millones y la reincorporación progresiva de hasta 3.000 trabajadores. Antes de su suspensión, la mina representaba cerca del 5% del PBI panameño y era la segunda mayor fuente de ingresos del país, sólo detrás del Canal de Panamá.

Cobre Panamá. América Latina concentra algunos de los mayores recursos minerales del planeta y se consolida como un proveedor estratégico para la transición energética. Sin embargo, el nuevo desafío ya no pasa únicamente por descubrir yacimientos, sino por transformarlos en operaciones competitivas.

Cobre Panamá. América Latina concentra algunos de los mayores recursos minerales del planeta y se consolida como un proveedor estratégico para la transición energética. Sin embargo, el nuevo desafío ya no pasa únicamente por descubrir yacimientos, sino por transformarlos en operaciones competitivas.

Más allá de las diferencias entre países, el reporte de Aggreko al que accedió Energy Report identifica desafíos comunes. Las operaciones se ubican cada vez más en regiones remotas, muchas de ellas fuera de los sistemas eléctricos nacionales, lo que obliga a desarrollar soluciones propias de abastecimiento energético y logística. "El desafío no es generar energía limpia o térmica, sino entregar energía confiable", afirmó José Albornoz Farías, gerente regional de Minería de Aggreko LATAM, quien sostuvo que la transición energética será posible únicamente si se garantiza continuidad operativa en los proyectos.

En la misma línea, Lucía Mejuto, Business Development Manager de Aggreko para Argentina, advirtió que "el déficit de infraestructura de transmisión en las zonas de explotación requiere una planificación energética estratégica", y anticipó que el próximo paso será la incorporación de soluciones híbridas para reducir costos y emisiones.

Las dificultades se repiten en toda la región. Desde Ecuador, María Cristina Acosta, directora de Ambiente y Permisos de Lundin Gold, explicó que la legislación obliga a muchas compañías a autogenerar su propia energía ante las restricciones del sistema eléctrico nacional. En Brasil, Gustavo Cota, director general de Mineração Jundu, aseguró que la falta de capacidad instalada limita incluso la electrificación de la flota minera. En Perú, Amalia Castro cuestionó la creciente burocracia para obtener permisos ambientales, mientras que desde México, José Pedro Beltrán, de First Majestic, señaló que los nuevos estándares regulatorios y los problemas logísticos en el suministro de gas desde Estados Unidos obligan a las empresas a desarrollar operaciones cada vez más resilientes.

La integración entre infraestructura, abastecimiento energético, planificación logística y alianzas estratégicas será el factor que permitirá transformar el enorme potencial geológico de la región en una producción competitiva y sostenible durante las próximas décadas.

La integración entre infraestructura, abastecimiento energético, planificación logística y alianzas estratégicas será el factor que permitirá transformar el enorme potencial geológico de la región en una producción competitiva y sostenible durante las próximas décadas.

El estudio también advierte que la transición energética no solo incrementará la demanda de minerales críticos, sino que elevará las exigencias sobre la forma en que estos son producidos. La huella de carbono, la disponibilidad de agua, la eficiencia energética y la capacidad para integrar fuentes renovables e infraestructura flexible pasarán a ser variables tan relevantes como la ley del mineral o el tamaño de las reservas.

Sergio Mastnak, gerente financiero de Andes Lithium, subsidiaria argentina de la australiana Greenwing Resources con proyectos de litio en Catamarca y Salta, sostuvo que "las fuentes de energía más limpias también benefician a nuestros clientes, ya que contribuyen al cálculo de la huella de carbono total de sus productos", un aspecto que los mercados, especialmente los europeos, comenzaron a valorar cada vez más.

En ese contexto, Aggreko concluye que la próxima disputa por el liderazgo minero en América Latina no se definirá únicamente por quién controle los mayores yacimientos de cobre o litio, sino por quién logre desarrollar el mejor ecosistema operativo. "Las empresas necesitan avanzar más allá de la extracción y considerar la infraestructura, la energía y la logística como componentes centrales de su estrategia", sostuvo el informe de 29 páginas.

Infraestructura energética, corredores logísticos, flexibilidad tecnológica, licencia social y marcos regulatorios eficientes aparecen hoy como los verdaderos factores que separarán a los proyectos exitosos de aquellos que, pese a contar con recursos de clase mundial, no logren transformarlos en producción competitiva. En la nueva minería latinoamericana, la geología sigue siendo indispensable, pero ya no alcanza por sí sola.

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