Washington (AFP) - El Fondo Monetario Internacional advirtió ayer sobre las consecuencias económicas de la reciente nacionalización de los recursos energéticos decidida por el gobierno boliviano, que podría desalentar a los inversores extranjeros.
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«La decisión del gobierno boliviano de nacionalizar el sector de hidrocarburos tiene amplias consecuencias económicas potenciales», subrayó el portavoz del FMI, Mahsood Ahmed, en su primer encuentro con la prensa en sus nuevas funciones.
«Entiendo por esto que, según las características de la puesta en práctica de esta decisión, ello podría tener un impacto sobre la disponibilidad de capitales locales y extranjeros privados para ser invertidos en ese importante sector de la economía de Bolivia», precisó.
El FMI, que envió una misión de expertos a Bolivia para examinar la evolución de la economía, invita al gobierno, según Ahmed, a entablar negociaciones en los próximos seis meses con las firmas extranjeras y, en ciertos casos, con los gobiernos extranjeros, sobre las modalidades específicas de puesta en práctica de esas nacionalizaciones. Esas conversaciones deberían versar, según el portavoz, sobre las compensaciones por los bienes nacionalizados, la naturaleza de los nuevos contratos y una posible alza de los precios de exportación hacia Brasil y la Argentina, principales socios de Bolivia. «Para nosotros, es importante que esas negociaciones conduzcan a un acuerdo mutuamente consentido, que asegure el flujo continuo de capitales extranjeros que tanta falta hacen a Bolivia», concluyó Ahmed.
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