La falta de acuerdo entre el justicialismo y el radicalismo hizo caer ayer la sesión de la Cámara de Diputados cuando se iniciaba el debate el proyecto de ley que convertía en vinculantes los dictámenes parlamentarios sobre renegociación de las concesiones de servicios públicos, donde se incluye la cuestión tarifaria. El radical Carlos Courel y el peronista Pablo Fondevilla mantenían posiciones y proyectos distintos que hacían imposible llegar a un acuerdo, y finalmente se decidió volver la cuestión a un nuevo análisis en comisión.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Hasta allí, la historia formal de lo que sucedió anoche. Pero hubo otras presiones que ayudaron a detener el proyecto que involucra obligatoriamente al Congreso en las decisiones sobre empresas de servicios públicos. El propio Eduardo Duhalde y Roberto Lavagna llamaron a Diputados en varias ocasiones para frenar la votación hasta que se consensuara un nuevo esquema con las empresas involucradas. Eduardo Camaño y Fondevila fueron los destinatarios de los pedidos y, tras un acuerdo con la UCR, se decidió postergar la votación. Según los legisladores que impulsaron el proyecto, entre ellos, el justicialista Jorge Buco, la iniciativa, de convertirse en ley, implicaría que no habrá aumentos en las tarifas «a cuenta» de la definitiva renegociación de los contratos. Informate más
Dejá tu comentario