El Senado mantenía anoche trabado el acuerdo para aprobar el pliego de Alfonso Prat-Gay como presidente del Banco Central. Eduardo Duhalde, a pesar de comunicarse telefónicamente con los legisladores varias veces, no logró consenso. La oposición más fuerte la impuso el menemismo, que considera que si Carlos Menem vuelve a asumir la presidencia de la Nación, querrá reincorporar a Pedro Pou en el Central. Tampoco los senadores aceptaron aprobar el pliego, dándole a Prat-Gay el cargo sólo por dos años -los que restan para completar el mandato de Pou- en lugar de seis. Duhalde nombrará al titular del banco por decreto.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Aunque el trámite de aprobación avance y si Duhalde consigue consenso, Prat-Gay tendría estabilidad en el cargo sólo por dos años. Eso quedó en claro ayer, tanto en el Senado como en la reunión de Busti y Puerta con Duhalde. Además, aunque el proceso legal pudiera acortarse y debatirse en la última sesión del año, los senadores creyeron ayer que con la votación pendiente del presupuesto 2003 no es conveniente siquiera que el pliego de acuerdo ingrese en estos días al Senado. No obstante eso, el Ejecutivo envió anoche el pliego a la Cámara alta en espera de una negociación que destrabe la aprobación.
Por lo tanto, el acuerdo al nominado presidente del Central parecía ayer trabado, ya sea garantizándole estabilidad por seis años o por los dos que restan para completar el mandato de Pou. Más aún cuando se sabe que la Comisión de Acuerdos del Senado está ampliamente dominada por el menemismo, empezando por su presidente, Jorge Busti, que ya organizó una cena entre Carlos Menem y empresarios entrerrianos para el próximo fin de semana en medio de la campaña presidencial.
Busti ya había aclarado por la tarde que se deberá esperar hasta la sesión de la semana próxima para darle estado parlamentario al pliego, con lo cual, en el mejor de los casos, recién sería aprobado en la última sesión del año, es decir, el viernes 27 o el lunes 30, junto con el Presupuesto 2003.
Fue en ese momento que Busti le recordó al gobierno que «puede, por decreto, poner a Prat-Gay en funciones de comisión», tal como sucedió con Aldo Pignanelli.