La venta de efectivo en pesos se transformó en uno de los negocios más rentables en una economía hoy paralizada. Las empresas que manejan mucho dinero en efectivo están obteniendo más utilidades por las operaciones financieras que por su propia actividad comercial. El caso típico son los supermercados, hoy imposibilitados de remarcar precios por la recesión. Con 100 pesos que cobran en efectivo de sus clientes, por ejemplo, compran títulos como Patacón y LECOP por un total de $ 110. La diferencia, de 10%, a veces se amplía hasta casi 15% cuando reciben un cheque del «corralito» por el di-nero cash. Tras estas operaciones financieras, utilizan los bonos para pagar impuestos y los cheques para el pago a proveedores y sueldos. Como en los '80, fruto de la inestabilidad económica, los gerentes financieros vuelven a ser los ejecutivos estrella en las empresas.