En los próximos dos o tres días, el abastecimiento de productos lácteos será «por lo menos irregular», adelantaron a este diario fuentes del supermercadismo. No sólo faltarán perecederos como leche o yogures: los faltantes también se registrarán en productos de «larga vida», quesos, etc. De agravarse el conflicto entre tamberos y usinas, las consecuencias sobre el abastecimiento serían imprevisibles.
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De hecho, una versión llegada desde Córdoba indicaba que Disco estaba racionando la entrega de lácteos a sus clientes. «Disco ha decidido desde hace un tiempo no hacer comentarios sobre precios o cuestiones de abastecimiento», dijo una fuente cercana a esa cadena.
Pero un informe del diario «La Mañana de Córdoba» indica que la entrega de leche, tanto en Disco como en todos los supermercados locales (no en los híper todavía), la venta se limitaba a dos o tres litros de leche por cliente. Pero es un hecho que, de mantenerse el conflicto que enfrenta a tamberos e industriales, la situación no sólo se agravará, sino que se extenderá a todo el país y a todas las bocas de venta.
Desde la semana pasada las principales empresas lácteas del país vienen distribuyendo entre las grandes cadenas de supermercados listas de precios con aumentos de entre 10% y 30% en todas sus líneas de productos, con vigencia a partir del 1 de marzo. Lentamente (y no tanto, de acuerdo con la empresa de que se trate), esos incrementos se están trasladando a los valores de las góndolas.
Según un recorrido efectuado por este diario, en muchos locales comerciales el precio de quesos, dulce de leche, yogures y otros derivados de la leche subió hasta 35%, porcentaje que incluso se ubicaría por encima de los dispuestos por los proveedores.
«En algunos casos, las propias lácteas nos exigen que apliquemos el aumento al consumidor de inmediato», reveló a este diario un alto ejecutivo de una de las cadenas minoristas. «La razón es que no quieren diferencias de precios entre las distintas bocas de venta; si todos subimos, se convalida el incremento como algo 'sistémico', inevitable.»
La práctica de vender por debajo del costo ha sido a lo largo del tiempo una de las más cuestionadas por los proveedores de híper y supermercados, y que llevó hace algunos meses a conformar un «Código de Buenas Prácticas» que nunca terminó de instrumentarse o aplicarse.
«Los márgenes del sector son tan chicos hoy que lamentablemente no hay demasiado espacio para no trasladar aumentos al precio final», reconoció otro ejecutivo del supermercadismo. Esos márgenes rondan 3%, con picos en algunos rubros que compensan rentabilidades negativas de otros.
«El margen con que Carrefour vende los lácteos se ubica entre 3% y 5%; desde el 1 de marzo están vigentes los nuevos precios, que en el caso de La Serenísima subieron entre 12% y 20%. Ante esta situación, la cadena decidió aumentar ayer 7% el valor de la leche, pero inevitablemente el resto del incremento se irá trasladando al precio final antes de que termine esta semana», justificó una fuente de la cadena france-sa. Y confirmó que «en dos o tres días más habrá problemas de abastecimiento».
En tanto, las principales empresas lácteas admitieron que desde el primer día del mes rigen aumentos de 10% a 25%, «como consecuencia de la devaluación y del precio sostén dispuesto por la Secretaría de Agricultura».
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