La brasileña JBS/Friboi, a través de su controlada local Swift Armour SA, se quedó con el frigorífico Venado Tuerto, por el que pagará u$s 15.750.000. La planta industrial pertenecía a la fallida Compañía Elaboradora de Productos Alimenticios (CEPA), que fuera del grupo Garovaglio & Zorraquín. En el marco de la quiebra de CEPA, el Juzgado de Primera Instancia en lo Comercial N° 15, a cargo de la jueza Norma Di Noto, decidió llamar a concurso de precios para enajenar la planta ubicada en la localidad santafesina homónima, y la oferta más elevada fue la de los brasileños. La oferta prevé también que la compradora volverá a poner en marcha la planta en un plazo de entre 90 y 120 días. Esta se sumará a las dos que ya posee la firma, una en la provincia de Santa Fe y otra en Entre Ríos, en las que trabajan unas 2.350 personas. No se informó cuál será el número de operarios que tomarán para Venado Tuerto.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Por su parte, JBS/Friboi cuenta con 18 mil empleados y faena 15 mil cabezas por día; factura u$s 1.800 millones anuales, de los cuales u$s 800 millones corresponden a exportaciones.
El año pasado, JBS/ Friboi -que tiene 50% del mercado mundial de carnes procesadas- había adquirido al empresario Carlos Oliva Funes la totalidad de las acciones de Swift Armour; Oliva Funes se mantiene como presidente y CEO de la firma, pero el rumor indica que el año próximo se retiraría de ambas funciones. Swift Armour es hoy el principal exportador y elaborador de productos derivados de la carne vacuna, posición que consolidará con la compra de Venado Tuerto. Exporta cortes tradicionales envasados al vacío, carnes cocidas congeladas, hamburguesas, milanesas, medallones de lomo y churrasquitos congelados, untables, fiambres, salchichas, carnes enlatadas, corned beef, extracto y jugo de carne y caldos. Su facturación proyectada para este año trepa a casi u$s 190 millones, 65% por exportaciones y 35% por ventas al mercado interno.