22 de septiembre 2005 - 00:00

También el Fondo con duras críticas al país

El FMI se sumó al Banco Mundial en sus críticas a la Argentina. Sobresalió el pedido para que el gobierno incentive al capital privado en las empresas de servicios públicos. Se produjo luego de que el gobierno reconoció la posibilidad de que el Estado retomara el control de Aguas Argentinas. Además, pidió lo ya clásico: la solución para los bonistas que no ingresaron en el canje y la eliminación gradual de los impuestos distorsivos. Son los temas centrales que plantea el organismo para negociar con la Argentina. En su informe semestral, el Fondo no fue muy optimista. Pronostica para 2006 una brusca desaceleración económica, de 7,5% a 4,2%, mientras la inflación permanecería en dos dígitos si no se insiste en sostener artificialmente el dólar alto. El FMI también advirtió sobre el deterioro que los procesos electorales pueden generar en las economías de América latina.

También el Fondo con duras críticas al país
El FMI recomendó ayer a la Argentina una suba de tasas de interés con el objetivo de mantener a la inflación bajo control, en el marco de su informe anual. Según el organismo internacional, en 2006 el índice de precios continuará en dos dígitos ya que crecerá 10,4% y el crecimiento económico se reducirá a 4,2% contra 7,5% esperado para este año.

Ambos pronósticos están por encima de la proyección del gobierno, que estimó un aumento de 4%, mientras que la inflación ascendería a 8,6%. En el tradicional informe «Perspectiva anual económica», que el Fondo publica cada seis meses, le recomienda a la Argentina que llegue a un acuerdo con los acreedores que no ingresaron al canje, los cuales poseen títulos por u$s 19.500 millones.

En lo que respecta a la actividad económica aseguró que el crecimiento argentino «perdió algo» del fuerte impulso registrado tras la expansión del año pasado, pero «sigue siendo robusto».

La entidad que preside Rodrigo de Rato también se metió con cuestiones muy actuales en materia de política económica. Aunque no se refirió puntualmente al caso Suez (el trabajo se terminó de armar mucho antes de que los franceses anunciaran su salida del país), el Fondo sostuvo que la Argentina «necesita alentar la inversión privada en servicios».

Estos argumentos se encuentran en línea con el histórico reclamo de que el gobierno debe renegociar los contratos con las empresas de servicios públicos. Aunque esta vez no lo menciona directamente, está claro que el FMI alienta un aumento en las tarifas de las privatizadas para asegurar la provisión del servicio y nuevas inversiones.

• Prudencia

También menciona como necesario para asegurar « crecimiento sólido» la adopción de políticas «prudentes» en lo fiscal, y reformas estructurales, como la eliminación gradual de impuestos distorsivos, un ajuste del mercado de las relaciones intergubernamentales ( coparticipación federal).

Uno de los puntos más duros mencionados por el Fondo pasa por los pocos esfuerzos que se están realizando para contener la inflación.
«El gobierno argentino -en sintonía con el Banco Central- apunta a impulsar la economía a partir de tasas de interés ubicadas por debajo del nivel de inflación anual.»

• Negativa

El equipo económico se niega a convalidar tasas elevadas e incluso en la licitación de ayer de BODEN 2015 prefirió no colocar nuevos títulos para no pagar el nivel de rendimientos que demandaron los inversores. «La Argentina precisa endurecer aun más su política monetaria para dispersar un repunte de la inflación», aseguró en el informe.

El ministro de Economía,
Roberto Lavagna, considera que un aumento de las tasas de interés provocará un enfriamiento de la economía y servirá poco para apaciguar la inflación. Además, el temor es que la suba de rendimientos termine atrayendo capital de corto plazo, generando una fuerte presión bajista sobre el tipo de cambio.

El aumento de tasas para controlar la inflación, el ajuste de tarifas y la necesidad de arreglar con los bonistas que no aceptaron ingresar al canje (23,85% del total) son algunos de los puntos clave que el FMI reclama al gobierno para avanzar con un nuevo acuerdo. Consultado sobre las marchas de las negociaciones, el economista jefe del organismo,
Raghuram Rajan, consideró «prematuro» estimar una fecha de finalización para estas conversaciones. Durante una conferencia de prensa brindada ayer explicó que «como ustedes saben, hasta ahora no hay acuerdo, estamos discutiendo ya que los argentinos expresaron interés en un programa apoyado por el Fondo, pero es prematuro especular cuándo se producirá».

Dejá tu comentario

Te puede interesar