El tema de la venta de combustibles con tarjetasde crédito y débito sigue dando que hablar: las administradoras de medios de pago dicen que no han sido convocadas por las petroleras para discutir un cambio en las comisiones que se pagan por esas operaciones. De todos modos, es un hecho que en algún momento las partes se sentarán a discutir esas condiciones.
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También desmintieron ayer que cobren comisiones cercanas a 2% sobre esas operaciones. «VISA aplica un arancel de 1,25% en crédito y 1% en débito; MasterCard 1,3% en crédito y 1% en débito; American Express 1,5% en crédito (no tienen tarjetas de débito). Quizás alguna local o regional pueda estar cerca de los dos puntos porcentuales, pero no mueven volúmenes significativos», dijo a este diario un alto ejecutivo de un banco líder.
Las petroleras adujeron que comisiones de 2% sobre las ventas de nafta y gasoil con tarjeta atentaban contra la menguada rentabilidad de las estaciones de servicio. Según las distribuidoras de combustible, hoy por imperio de las subas salariales y mayores costos, la rentabilidad en ese renglón de sus negocios no supera 9%.
Desde el otro lado les responden que «las ventas de combustibles con débito y crédito no llega a 30% del total, según nuestros datos. Se mueven unos $ 500 millones mensuales», insiste la fuente.
Desde dos de las tres empresas líderes del mercado aseguraron que aún no habían sido convocados para negociar con las petroleras algún cambio en las condiciones comerciales. «Nosotros no vamos a llamar; si nos convocan iremos, pero la verdad es que si todo sigue como antes, para qué...», dijo a este diario una alta fuente del sector.
Costos
El argumento que llevarán, sin embargo, es que los aranceles que cobran terminan siendo más baratos que el manejo de efectivo (riesgos, seguros de dinero en tránsito, etc.). Agregarán que las operaciones en efectivo, como los pagos de servicios a través de Pago Fácil y similares, cuestan el doble de lo que les cobran a las estaciones de servicio. En la actualidad el cupón promedio por combustibles es de $ 60, por lo que el estacionero debe pagar $ 0,60 de comisión al banco.
La venta de combustibles para los concesionarios en muchos casos dejó de ser su principal fuente de utilidades: según la ubicación y la superficie que ocupen, la suma de los ingresos que obtienen por venta de lubricantes, sumadas a las que genera el «convenience store» ( alimentos, golosinas, bebidas, helados, etc.) superan a lo que les entra por naftas y gasoil. De ahí que -según se interpreta en el sector financiero- la «resistencia» a vender combustibles con tarjetas encubre en realidad un desinterés a seguir despachando nafta a los valores actuales, con los márgenes actuales. Seguramente por eso el gobierno llamó a YPF pocas horas después de que se comunicara la decisión de la petrolera de que sus estaciones propias (110 sobre 1.600 de su red) dejaran de aceptar los plásticos como medio de pago.
En relación con que algunas estaciones seguirían sin tomar las tarjetas, desde los bancos aseguran que «es como cualquier otro sector: hay restoranes que no las aceptan, bares que no las aceptan, boutiques que sólo venden al contado... Pero eso es una decisión empresaria individual y no una política general decidida en la casa central. De hecho, muchos comercios no venden con tarjeta por la única razón de evadir impuestos; todo el mundo sabe que esas operaciones no se pueden 'negrear'...».
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