24 de agosto 2004 - 00:00

Tema Banco Provincia aún no está resuelto

El 3 de agosto este diario publicó un meditado análisis sobre los culpables políticos de la peor crisis argentina en su historia que estalló en diciembre de 2003. Se mencionó allí que todo comenzó en 1997 cuando Eduardo Duhalde se lanza al gasto desmedido desde su gobernación en la provincia de Buenos Aires y desde el Banco de esa provincia para tratar de ser presidente en 1999, algo en lo cual fracasó. Aparte de eso la Legislatura bonaerense ya había analizado las serias irregularidades en ese banco con créditos de favor político que se transformaron en incobrables. El tema está en la Justicia, que deberá resolver, pero cada vez que el periodismo menciona el tema se reciben cartas del hoy diputado Rodolfo Frigeri que fue presidente dos veces del Banco Provincia durante la gestión Duhalde. Todos tienen derecho a réplica y se brindan pero se debe esperar la decisión judicial. El periodismo analiza en base a los estudios oficiales efectuados, como fue el caso de la propia Legislatura bonaerense.

De una extensa carta del diputado Frigeri se reproducen sólo algunos párrafos. Lo que expresa sobre su actuación desde 1991 no fue incluido en el análisis de este diario. Sí lo que se hizo en vísperas de la elección de 1997, porque ahí empezó el despilfarro político, y sobre todo en vísperas de la elección de 1999. Fuera de estos tiempos hasta la gobernación de Eduardo Duhalde fue mesurada. No hay -como expresa-«ninguna cuestión personal entre este diario» y el señor Frigeri. Párrafos de su carta expresan:

«Se sostiene con total liviandad que no se hizo nada para evitar el derrumbe financiero del Banco Provincia de Buenos Aires, que se permitió dar créditos por recomendación política, que no se impidió que los gerentes realizaran desfalcos. El BAPRO no tuvo en esa gestión ni como consecuencia de ella derrumbe financiero alguno.» Pero luego señala que durante su gestión se otorgaron créditos por u$s 10.000 millones de los cuales entraron en situación irregular alrededor de u$s 1.200 millones que estaba por debajo del promedio del sistema financiero. Sucede que esos u$s 1.200 millones en definitiva fueron pasados al presupuesto de la provincia agrandando el déficit que en el año 2001 llegó a 4.100 millones de dólares. El «sistema financiero» no tiene la oportunidad de pasarle a la provincia, en definitiva a la Nación y a todos sus habitantes sus déficit operativos. «Situación irregular -agrega Frigeri-no es sinónimo de irrecuperable.» «Gran parte de la situación irregular se debió a la terrible recesión que afectó a la economía argentina sumado esto último la rigidez mental de las autoridades del Banco Central de entonces». Aquí se refiere a Pedro Pou, presidente del BCRA reconocido como uno de los más importantes financistas que pasó por el Banco Central como se reconoce que el declive de la economía y las finanzas hasta su estallido en 2001 se debió al grave error de Domingo Cavallo de remover antijurídicamente a Pedro Pou del BCRA.

• Deuda

Señala Frigeri que el traspaso de la deuda del Banco Provincia al presupuesto fue «fuera de mi gestión» cuando había sido gestada antes y al traspaso lo hizo Carlos Ruckauf, socio político de Duhalde, antes de renunciar apresuradamente a la Gobernación.

Sobre la deuda dice que «contaba con las respectivas garantías y documentación respaldatoria». ¿Quién podría cobrar cientos de millones de dólares a Emir Yoma, Victorio Gualtieri, Francisco Soldati y a otros?

«Se omite también -agrega- que durante los períodos señalados el BAPRO obtuvo ganancias por u$s 865 millones y previsionó por más de u$s 800 millones.» Si había tal monto y garantías para cobrar ¿por qué se pasó la deuda al Presupuesto de la provincia para evitar la quiebra del banco?

• Uso político

Señala luego que «el Banco Provincia reestructuró y refinanció la deuda de la Gobernación bonaerense a una tasa de 8,75% anual, inferior a la vigente en el mercado por entonces de 18% anual». Esto prueba el uso político de la institución pese a que Frigeri expresa que «de ningún modo se puede catalogar que se otorgaron créditos por recomendaciones políticas.»

Dice que «los ilícitos administrativos (hasta los gerentes de Buenos Aires daban créditos a amigos por su cuenta al observar los créditos políticos ordenados desde La Plata) fueron detectados por auditorías promovidas por las mismas autoridades de la institución».

Sobre el accionar tan criticado del Banco Provincia en lo empresario y no bancario dice Frigeri que «había creado 16 empresas asociadas, algunas con prestigiosas firmas del exterior. Ese grupo BAPRO generó más de 3.000 puestos de trabajo». Ese grupo pagó
75 millones de dólares al monopolio «Clarín», por gestión política por sólo 18% de un site en Internet cuyo valor real de mercado no llegaba al millón de dólares, aunque ya no era presidente Rodolfo Frigeri sino Ricardo Gutiérrez.

El resto de la carta se refierea hechos anteriores a los discutibles.

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