20 de octubre 2005 - 00:00

Temen amiguismo en sucesión de Alan Greenspan

Washington (Reuters) - Los mercados financieros temen que la lealtad se imponga sobre los conocimientos en la elección de la Casa Blanca para la presidencia de la Reserva Federal, especialmente después de que el presidente George W. Bush nominara a su abogada personal para la Corte Suprema.

Ante la renuncia del actual presidente de la Fed, Alan Greenspan, a fines de enero de 2006, el dibujante Tom Toles retrató el tema con una mujer de limpieza que abre intempestivamente la puerta de la Fed y pregunta: «¿Ahora, quién es el Alan Greenspan a quien voy a reemplazar?».

El humorista juega con el titular de: «Bush elige a su propio contador para reemplazar a Greenspan».

Pero algunos analistas piensan que las críticas que está recibiendo Bush por la nominación de Harriet Myers para la Corte Suprema y su debilitada popularidad hacen más probable que designe a un candidato cuyo currículum sea irreprochable. Otros señalan que Bush, cuya popularidad se desplomó a un mínimo de 39% según un sondeo de «USA Today»/»CNN»/»Gallup», por lo general desafía reglas convencionales al nombrar a candidatos sorpresivos para puestos de alto perfil.

«Cuanto más fuerte es un presidente, más puede salirse con designaciones de aliados políticos. Cuanto más débil es, más intenta fortalecerse con designaciones de importancia», dijo Tom Gallagher, de la firma de asesoría en inversión ISI Group. «Esa es una regla genérica. No sé si se aplica a Bush», agregó.

Gallagher recordó que Bush nominó a Myers aún con las heridas abiertas por su pobre manejo del huracán Katrina.

El economista de la Universidad de Stanford Martin Anderson, que asesoró a Bush en su primera campaña presidencial, dijo que la Casa Blanca necesita mejorar su puntería.

«Necesitan a un juez como John Roberts», dijo Anderson en referencia al nuevo presidente de la Corte Suprema de Justicia, cuyas credenciales impresionaron tanto a los senadores que obtuvo un apoyo significativo de los demócratas. En contraste, Myers ha sido criticada hasta por aliados de Bush por su falta de experiencia judicial.

•Destino

Bush dijo a comienzos de este mes que aún debía ver una lista de candidatos y señaló que la independencia política sería clave.

El ex gobernador de la Fed
Lyle Gramley desestimó los temores a que la política y el amiguismo predominen en la elección del candidato para la Fed.

«No puedo imaginar que el presidente no entienda que designar a una persona para suceder a Greenspan es por lo menos tan importante como designar un juez para la Corte Suprema»,
dijo Gramley, asesor de Schwab Capital Markets. «El destino de la economía depende de esa designación».

Wall Street ha concentrado gran parte de su atención en tres nombres: el economista de la Casa Blanca y ex gobernador de la Fed
Ben Bernanke, el economista de Harvard Martin Feldstein y el ex asesor de Bush Glenn Hubbard.

Los mercados consideran a los tres como candidatos capaces con sólidas credenciales. Fuentes cercanas a la Casa Blanca insisten en que los tres cuentan con posibilidades.

Dejá tu comentario

Te puede interesar