Lo que aparecía como una rueda singular, de aquellas que surgen de modo matizado en el año, está tomando cuerpo de habitualidad. Y lo que lleva de singular su carga es que no responde a ningún otro patrón de conducta inversora que el cambiar de nombres y generar soberbios saltos hacia adelante en las cotizaciones. O un derrape importante en la acción que es abandonada por la ola colocadora que acampa, devora y sigue. En la jornada del miércoles, decíamos que poco tenía que ver el promedio ponderado, que arrojaba ligera variante, con resultados en el listado de los indicadores y que contenían cambios de nota en muchos papeles. Y, la mayoría, en negativo.
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Esta vez, Pérez Companc volvió a jugar para el equipo de los Mervales, reportando 2% de mejoría y contribuyendo de modo decisivo sobre un nivel ponderado que dejó 0,8% de suba. A cambio, se volvió a deprimir Galicia 3%, mientras la intensa volatilidad y el golpe de mercado quedaron reflejados en la plaza de Comercial: ayer, tocó buena, subió 6%. Para Costanera fue lo más deteriorante, baja de 5 por ciento en la jornada y con una española, Telefónica, acompañando la mala con otro 5% de caída. Volumen en marca más que aceptable, con $ 48 millones, y mejor todavía en el reparto: porque las acciones se llevaron unos $ 28 millones, dejando -pocas veces en estos tiemposrelegados a los certificados, con $ 20 millones. Hoy: pato o gallareta.
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