Jorge Todesca, el viceministro de Economía, electrizó ayer la reunión de la Comisión de Industria de la Cámara de Diputados y no precisamente para levantar el ánimo de sus integrantes. El funcionario dijo, abiertamente, que no habrá apoyo externo para el «plan Duhalde»: «No nos creen, hemos dilapidado fortunas y ya no tiene sentido seguir preguntándonos qué harán con nosotros. Lo único que tiene hoy sentido es qué haremos nosotros con el problema porque tendremos que vivir con nuestros propios recursos durante un largo tiempo». Lo ilustró así: «El Fondo y otros organismos y países tenían con la Argentina un compromiso de desembolso de u$s 30.000 millones. Nos dieron ya u$s 21.000 millones y el resto que queda pendiente sólo puede ser destinado a fortalecer reservas o a mejorar nuestra posición externa en el pago de la deuda».
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Para los legisladores, sobre todo para los menos informados, la novedad fue contundente: por primera vez un miembro del equipo económico decía claramente lo que otros insinúan, dan a entender, sobre el aislamiento de la Argentina respecto de los organismos de crédito.
Todesca respondió, de manera más o menos precisa, los interrogantes que le hicieron los legisladores. Cuando se refirió a la falta de financiamiento, un diputado mendocino, Daniel Esaín, le reclamó «que el gobierno emita más LECOP para que la gente tenga plata en el bolsillo». Casi le responde Osvaldo Rial, presidente de la comisión y devenido ortodoxo por la pregunta. Pero el viceministro dio una negativa rápida: «De ninguna manera hay que emitir más LECOP. Más aún, debemos volver de esa economía a la economía del peso. Es un error multiplicar todo ese tipo de bonos y no lo vamos a cometer porque nos llevaría a la inflación». Tenía bien estudiado el argumento Todesca: hace 10 días, Eduardo Duhalde decía lo mismo que Esaín y hubo que convencerlo de lo pernicioso de la «lecopización». Jorge Remes amagó con la renuncia en el intento.
• Secuencia
El invitado siguió exponiendo la secuencia que tiene pensada Economía para salir de la crisis. Optimista, habló de que a la actual «etapa de contención» le debe seguir otra de «rehabilitación» y otra de «reactivación». La «contención», sostuvo Todesca, pretende atender algunos problemas de la emergencia y mover aunque sea mínimamente la economía. Puso el caso de la nueva posibilidad de utilizar el «corralito» para comprar bienes. El diputado Carlos Caste-llani (UCeDé, Santa Fe) preguntó «por qué no se permite utilizar esos fondos para comprar bienes de capital que no necesariamente son registrables». El funcionario lo derivó a hablar con Guillermo Nielsen, representante de Economía en el Banco Central.
De allí pasó a analizar la situación del sistema financiero, con bastante pesimismo. Todesca dijo que «la recuperación de la confianza en los bancos va a ser muy lenta sobre todo si éstos siguen cerrando sus puertas en vez de hacer publicidad positiva». Alguien intentó decirle que el gobierno obliga a esos blindajes porque no da órdenes claras a la Policía. El viceministro recordó que «México todavía no superó, a 6 años del Tequila, 60% del nivel de depósitos que existían antes de aquella crisis». Fue entonces que pronosticó que, «en algún momento», los bancos podrían comenzar a captar depósitos a 7 días, de manera muy prudente.
Graciela Camaño le preguntó a Todesca por la posibilidad de que se establezca una especie de «seguro de cambio retroactivo» y el funcionario negó que esté en la agenda del gobierno. «No debo negar que se discutió con algunos organismos internacionales, pero sólo como una hipótesis y con resultado negativo.»
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